jueves, 12 de marzo de 2015

Capítulo 4. Ellos… son parte de la colección.

“Los chicos lindos, son fáciles de ser amados, pero hay algunos con características únicas que los hace más fáciles de amar.”

Hoy sé con certeza, que yo solo he amado y amé como a nadie a 3 chicos, claro, de manera distinta a cada uno, pero los amé como si fuesen uno solo, los otros eran lindos y se me hizo fácil enamorarme de ellos, no con la misma intensidad que de los primeros, pero los quise lo suficiente.
Y lo que metió a todos “ellos” osea, los chicos que han pasado a ser parte de mi “experimento”, fue haber hecho lo “no deseado” o lo que llamamos “romper tu corazón”, y ¡ellos lo hicieron! rompieron mi corazón; ahí fue donde pasaron a ser parte de mi colección de novios, y si coleccioné muñecas de niña, podía coleccionar chicos. Ellos jamás debieron jugar con mis sentimientos, ni conmigo, porque yo no soy una chica igual a las demás, y así como fui fácil de dejar, puedo ser igual de fácil de amar o es lo que trato de demostrar.

Por ahora solo debo hablarles en presente de todos “ellos” para conocerlos más a fondo, pero quizás les comente un poco de nuestro pasado, porqué es inevitable vivir sin él. Aquí comienza la colección de Agatha…


“No todo lo que rompe tu corazón, rompe tu espíritu y no todo lo que deja heridas, deja cicatrices”.

Estás por conocerlos....

miércoles, 11 de marzo de 2015

Capítulo 3. “Agatha” La excepción de la regla.

Y este es el momento de la historia donde aparece en la pantalla la pareja besándose en una boda y todos sonriendo por la feliz pareja, y termina con “FIN”.
Así es como se supone que debe ser el final de cada historia; pero en la vida real suelen terminar con un “Lo siento, las cosas no funcionan, debemos terminar”

Primero que nada me presentaré. Soy Agatha, todos me llaman así, para no tener que decir mi nombre completo, Ámbar Grace Ada Thompson Argot. El cual al resumirse por las iniciales, da como resultado el nombre de “Agatha”.
La idea fue de mis padres. Buscaron tres nombres, ya que siempre desearon tener trillizas, pero por desgracia solo nací yo. El problema fue cuando nací, ya que no pudieron decidirse entre todos los nombres y me pusieron los tres nombres. Y desde entonces yo soy su única hija. Ya que no pudieron tener más. Al parecer fui ¡La afortunada desafortunada! Pues por desgracia, después de 12 años y una pelea, se separaron.
Mi padre, Ryan Thompson, se fue al norte de América. Y mi madre Lana Argot, al sur. Yo me quedé en un internado en el centro, ya que ni eso, pudieron decidir. Yo me quedé bajo tutela de mis abuelos paternos, los cuales, están divorciados. Hasta donde entiendo, al iguales que mis padres, ambos son inmaduros, orgullosos, rencorosos e indecisos.
Pues, fue hasta que cumplí mi mayoría de edad que el divorcio terminó su proceso. Ya que la mitad de los bienes de ambos quedaron en mi poder hasta entonces. Mi padre tiene una gran cadena hotelera que heredó muy joven y la hizo crecer por toda América; es un gran empresario. Mi madre es una heredera Rusa, que cambió de nacionalidad para casarse con mi padre, huyó de sus padres y quizás lo pagó. Pero ambos, lucharon por su amor de jóvenes. Pero por su mala fortuna o mala suerte, su matrimonio de pocos intereses no funcionó. Él es rico y ella rica, ¿No se qué falló? Ninguno deseaba las riquezas del otro, ni cuando se separaron. Así que cuando tuvieron que hacer un trato sobre el dinero que compartirían (ya que mi madre y mi padre se casaron bajo bienes mancomunados según las leyes de Centroamérica. Por lo cual a cada uno le tocaba por lo menos la mitad del otro). Tenían que tomar una decisión, y su orgullo era mayor que el dinero que tenían. Y en lugar de tomar dinero, el uno del otro, y partir sus bienes; decidieron heredarme en vida. Cediéndome la mitad que le correspondía a ambos, para no tocar nada el uno del otro; o para que ninguno tuviera nada que echarse en cara más adelante. Llegaron a odiarse tanto, que ¡No querían tener ni su recuerdo!
Ellos dicen que ya no se aman, pero en cada visita que les hago, mencionan su nombre por lo menos unas mil veces; sin exagerar.

La pelea de mis padres es un misterio para mí, el psicólogo dice que mi mente borró ese momento, por lo doloroso que es. Fue como un bloqueo en mi mente sobre la razón que los hizo separarse. Pues desde entonces, no puedo recordar el porqué se separaron. Para ellos es un alivio porque no tienen que darme explicaciones, ya que según la recomendación del psicólogo; no deben revivir en mí ese momento, pues podría ser demasiado doloroso o traumante al contármelo sin forzar mi mente un poco a encontrar lo que debe ocupar ese vacío que creo mi mente sobre ese momento.
Yo digo que ya soy mayor de edad y no debería afectarme mucho, en fin.

Como les decía, ellos dicen que no se aman pero siendo sinceros, ¡Cómo se recuerdan!
Por el lado de mi madre, cada vez que habla de mi padre, dice…
-“No era el hombre perfecto para mí, pero que casi llegó a serlo”.
Ella tiene la sabia idea, de que para cada mujer hay un tipo ideal de hombre. Osea el hombre perfecto. Así que durante años se la pasó gastando su fortuna y buscando al “Famoso hombre perfecto”. No dio con ninguno hasta entonces y renunció a su búsqueda; pero al menos lo intentó.

Por otro lado mi padre, busca divertirse. Ya que no lo hizo en sus tiempos de juventud por casarse con mi madre. Y ahora comenzó a salir con mujeres mayores y menores. Cada día tenía una nueva conquista, es todo un Casanova. Pero siempre me ha dicho… -“Recuerdo a tu madre, como la única mujer capaz de hacerme feliz”.

El punto es, que ellos nunca regresaron. Yo cumplí 18, heredé la mitad de ambos en vida, soy feliz y tengo todo lo que quiero, dinero, vida y mucho amor…
La parte que conozco.
Mis padres, me enseñaron muchas cosas al dejarme sola, pero también aprendo de ellos al visitarlos. Mi madre con su búsqueda y mi padre en su faceta de Casanova. Ambos, buscando lo mismo…El amor. Yo aprendí a vivir sin este. Creo que no es necesario ser amada para ser feliz, solo es necesario estar bien acompañada para sentirte segura, plena y completamente feliz.

Ninguno de mis padres se ha casado de nuevo, así que no creo en el matrimonio eterno. Tampoco creo en el amor para siempre, eso no quiere decir que creo en la soledad eterna; pero tampoco dependo del amor. Todas mis amigas dicen que soy afortunada, porque soy bonita, millonaria, inteligente y sobre todo una gran reina del drama.
Estoy estudiando actuación y he aprendido tanto, que podría decir que mi propia vida es una película. Sobre todo en la parte sentimental; no tengo que enamorarme, solo tengo que actuar y ¡listo!
Si un hombre lo supiera diría que soy una gran Bitch. Pero no es cierto, solo trato de ser feliz, disfrutar lo que sé, tengo y soy. Como lo hacen la mayoría de “ellos”.

“Aun con todo esto, sigo pensando que si mi vida fuera una película… No repetiría ningún momento más de una vez. Pues temo que si lo hiciera, cambiaría alguno de mis momentos, tan solo porque no estoy conforme con muchos de ellos. Debido a esto es que pienso que es mejor actuar mi vida diariamente; pues al menos de esta forma tengo el control de las cosas y como si todo fuera un guión, sé que no me arrepentiré de todo lo vivido; pues ya está escrito”.

Hasta ahora estoy en mi último año de universidad, estudio en “El colegio de bellas artes clásico-moderno Lucía Bertolini”. Tengo casi 23 años; en solo unos meses los cumpliré. Ya solo me quedan unos meses para terminar la carrera, y pronto podré actuar. Eso me pone feliz, pues en unos meses mis padres se verán de nuevo después de casi 11 años sin verse, ni hablarse ¡No soy exagerada! Es totalmente literal. Ya que ellos para hablar sobre temas míos se mandaban e-mails o sus asistentes hablaban por ellos. Nunca he podido recordar la razón de su gran pleito que los llevó a separarse y muero por saberlo, ya que debió ser enorme la bomba para que acabara con todo ese amor. Toda esa historia sería para mí como una novela mexicana, porque ya no se dirigen la palabra desde ese horrible suceso.

Solo espero que el día de mi graduación, no vallan a mandar a sus asistentes tan solo para no verse ¡Eso sería terrible! Pero ellos no podrían hacerme eso, pues yo he pasado el mismo tiempo con ambos, que sería injusto que solo uno asistiera o ninguno.
No miento cuando hablo del mismo tiempo. De hecho cada vez que los visito de vacaciones, debo planearlas meses antes, porque debo pasar el mismo número de días con ambos o me castigan (como si fuera una niña). Aunque esta, es solo una de las tantas razones que ellos ocupan para pelear. Un pretexto, para saber el uno del otro.

Ellos aman planear, así que ninguna de mis vacaciones ha sido aburrida. Aunque más que planear adoran el tener que competir. Porque de esa manera se mantienen en pelea constante y tienen una razón para discutir aunque sea a distancia y por computadora. Pero para ellos sería como, una razón para tenerse más tiempo, el uno al otro. Por lo que las peleas “eran sagradas” pues eran un pretexto para poder hablar el uno con el otro y preguntarse al menos por un segundo ¿Cómo se encontraban? Aunque al final, terminaran peleando por los días que debía pasar con cada uno. Pero por lo menos, podían dormir sabiendo que habían hablado y leído algo, el uno sobre el otro.
Esto es lo irónico del amor, se aman y se odian. Pero adoran saber que el otro está bien. Me pregunto ¿Para qué pelear si en realidad desean estar juntos? ¿Qué han ganado si lo que realmente desean no lo tienen? ¿Por qué no ceder un momento y darle un chance a sus sentimientos? Pero eso es problema de Cupido, no mío.

Como les decía, la parte difícil no eran las horas largas de viaje, sino el tener que conocer a sus parejas y al final del día tener que hablarle a ambos de las parejas del contrario. Pero con el hecho de que mi madre tenía un novio diferente en cada vacación y mi padre una diferente cada día, era muy difícil aprender sus nombres. Así que la mayor parte del tiempo engañaba a ambos, diciéndoles el mismo nombre en cada visita, y para mi padre “el novio eterno de mi madre era Julio” y para mi madre “la novia eterna era Julia” Así no tenía problemas y podía recordar el nombre cada año. Pues la pista era, el mes en que los veía.
Nunca tuve problemas con ellos por la mentira, ya que nunca tuvieron el valor de llamarse para preguntarse algo sobre sus vidas o para preguntarse por Julio y Julia; ya que sería una muestra certera de celos. Lo cual ninguno de los dos quería mostrar.

Bien dice mi madre que “El silencio de dos personas oculta muchas razones. Y nunca cambiará, ni servirá de nada mantenerlo. Si uno no abre el corazón para leer los ojos del otro”.

Mis padres son mi mayor ejemplo. Mi madre me influenció con su teoría de la  búsqueda eterna sobre el hombre perfecto. Y mi padre con la práctica diaria. Yo aprendí sus trucos; por ejemplo de mi madre, el buscar al chico que lo tenga todo, que sea el “Hombre Perfecto”. De mi padre, el tener a uno por cada día y con la mezcla de ambos al final del día podía hacerlos a todos juntos el “Uno Perfecto”. Pues después de tanto tiempo te das cuenta que uno, no puede ser perfecto por sí solo.

Mis padres siempre coincidieron en que encontrar a una persona perfecta, era como buscar al eslabón perdido. Por esto tenían muchas relaciones y con las personas involucradas, juntaban al “uno perfecto” que siempre buscaron. Porque encontrar al eslabón más fuerte de la cadena, osea el Famoso Perfecto ¡era imposible!
Ya que como todos saben, ya está en extinción o se encuentra perdido.

Tengo tan solo 22 años a meses de los 23 y siento que sé más de lo que debo; pues he aprendido muchas cosas durante este tiempo, sobre los hombres. Cosas que se llegan a conocer en 40 años. Sobre todo de mi padre, él me ha mostrado los trucos más viejos y baratos de los hombres, para que ninguno me engañe. Mi madre por su lado, me ha enseñado como hacerle creer a un hombre que estás enamorada para poner a prueba si en verdad te quiere. Si no pasan la prueba, no vale la pena arriesgarme con él.

Para ambos no ha sido fácil la vida. Ya que no me han educado como quisieran. Ni siquiera pudieron tener la famosa charla conmigo “juntos”.  Así que nunca me hablaron de sexo, estando de acuerdo los dos. Uno decía “Hazlo pero cuídate” y el otro decía “Hazlo pero fíjate con quien”. Así que tuve que reunir siempre las ideas de ambos y crear la mía propia, como si yo fuera mi propia psicóloga.

Cuando tuve mi primer novio, fue la charla más larga con ambos. Obviamente por separado. Ya que ninguno de los dos me pudo explicar cómo era el amor verdadero sin mencionarse y poner en énfasis sus errores. Ya que comenzaban hablando del amor y terminaban hablando del odio que sentían por el contrario; y mi tema principal terminaba siendo olvidado.

Mi madre me dijo:
-Debes ver si es tan perfecto como crees o solamente es efecto del enamoramiento que sientes en este momento…
Y mi padre me dijo:
-Debes buscar todo sobre él, para conocer si realmente vale la pena. Tienes que ser tu detective personal sin que el otro lo note, ya que los hombres no son muy de fiar. Incluyéndome YO…

Por mi lado junté las ideas de ambos, para sacar una conclusión más exacta de lo que debía hacer. Pero yo aún era inexperta y no les hice caso del todo. Sino que hice un pastel de la receta de un pay de limón. Y  así me dejé llevar por el sentimiento que tenía hacia mi novio. Y sin tomar en cuenta lo que me dijeron, creí en él y en las promesas de amor que me hizo. Imaginé que esto sería por siempre y descompuse la teoría de mis padres. Me hice creer a base de mentiras bonitas que me decía a mí misma “Él es el Chico Perfecto, el eslabón perdido, que siempre estará conmigo, que nunca me engañará, jamás me abandonará, ni me cambiará”.
Todas eran mentiras que cree en mi mente ¡Todas ellas! Parte de una fantasía que basé en cuentos de hadas. Pero como ven, me dejó y no contento con eso, me rompió el corazón.

Cuando me dejó, no me di cuenta de la realidad. Esa que nos advierte que los Chicos Perfectos son el eslabón perdido de la cadena; no por falta de hombría, sino por la extinción del amor en ellos.
Porque el amor falso que nos muestran, nos hace enamorarnos y verlos perfectos, pero al pasar el tiempo y descubrir su engaño. Es decir, al salir del encanto, nos hacen ver la realidad… “Sus maravillosos defectos”. Y nos damos cuenta que los hombres perfectos se desaparecieron desde que el amor se extinguió en ellos. Por eso son tan fríos, tan insensibles, tan crueles, etc.

Ahora, que ya tuve suficientes peleas con el amor, creo ciegamente en la teoría del eslabón perdido, la cual indica que ya no existen los “Hombres Perfectos”. A menos que tengas un robot de hombre en tu casa o como novio; o bien, que en uno renazca el amor. Si tan solo en uno pasara esto, la historia de la Tierra sería otra.

Mi mamá me inculcó esta idea de buscar al hombre perfecto y mi padre me enseñó cómo hacerlo. Todo se trata de actuación. Los hombres quieren la mujer perfecta, es decir una que nunca cuestione sus decisiones, que nunca diga no, que calle sus opiniones y les de lo que quieren con un límite. Es decir, teniendo el control, haciéndoles creer que ellos lo tienen. Complacerlos, sin darles de más. De la mujer depende si los deja llegar a lo único que ellos desean. Aunque no es un buen consejo darles lo que tanto desean; pues no los hace competir por tu amor, ni siquiera luchan por él, pues ya tuvieron su premio. Para hacerlos creer que tienen el control, debes ser lo que ellos quieren; para tener el control, no los dejes meter mano en tus pantalones. Todo esto con el único fin, de que la mujer tenga el lado bueno del hombre comiendo de su mano y pueda exprimir de ellos hasta la última gota de lo que te conviene; sin que ellos se den cuenta. Ya que aparentemente ellos ganan, pero tú eres en realidad la que ganas. Igual a una estrategia de negocios.

Hay tres pasos a seguir, o tres etapas en las que se divide el noviazgo dominado.
Son cosas que solo las chicas podemos hacer y conseguir el control de la relación. Tres cosas que los chicos hacen y con ello logran que los ames por siempre y no desees dejarlos jamás. En este caso, las mujeres lo hacen y obtienen a “un chico perdidamente obsesionado incapaz de abandonarte y sin deseos de dejarte”. (Con la oportunidad de pasar por encima de él o engañarlo y recibir perdón absoluto. Pero no lo recomiendo).

Paso 1. Actúa dulcemente. Nunca te quejes, nunca lo contradigas, ríete de sus chistes malos, sé buena, pura, platica pero escúchalo; y lo más importante “No seas ofrecida y sexy”. Esto debe ser durante los primeros 6 meses. Resultado. Tendrás un chico enamorado de ti.

Paso 2. Actúa menos dulce. Quéjate si es necesario, contradícelo haciéndolo creer que él es quien está mal y se modesta con sus chistes malos. Habla tanto como puedas y evita escuchar lo que no tiene importancia, actuando como si le prestaras atención. Hazlo sentir que está perdiendo el control algunos días y algunos no. Muéstrate como alguien cotizada. Sé sexy, así lo manipularás cuando desee no darte la razón. Sin dejarlo llegar a ningún lado. Resultado. Querrá hacerte sentir celos con otras chicas, tu llorarás como si te importara para hacerlo sentir culpable; y dejará de hacerlo. Y tendrás un chico que creerá que lo amas y que tiene el control. Los siguientes 6 meses.

Paso 3. Después de un año, no hay manera que se zafe de ti. Actúa tal y cómo eres. Sé sexy para que te dé lo que deseas. No es necesario que lo escuches. Si trata de causarte celos, ignóralo. Se sentirá peor. No llores por él, sino solo para hacerlo sentir culpable. Y después los dos pasos anteriores, el tercero ya es ganancia totalmente. Si soportó los 6 segundos meses, llegarás al tercero sin problemas. Si te deja en los 6 segundos meses porque no soportó, jamás iba a amarte. No te sientas mal, porque no funcionó. Si no te acepta “menos dulce” Jamás te aceptaría “tal y como eres”.

Todos los que lean esto creerán que soy mala y cruel. O que estoy dolida con la vida, con el amor y con los hombres. Pero no es así del todo. Es solo que aprendí a manejarlos como maquinas (exactamente igual a lo que ellos hacen). Y con ello entender quien te ama y quién no, sin sufrir tanto. El amor si puede ser insufrible... Si conoces a quién te ama. Y los que no te aman… Simplemente, te harán sufrir.

¡Pueden decir lo que quieran de mí! Pero esto es cierto. Todos están hechos con el mismo molde. Algunos decidieron cambiar de molde y darle lugar al amor. Pero otros prefieren continuar con su misión: “destruir mujeres, obtener placer a base de engaños y tener una longeva vida construida por sus mentiras”. Aunque me critiquen por hacer esto ¡No deberían! Pues de ellos mismos aprendí todo lo que sé. Aprendí que aún hay uno de ellos que vale la pena y otros mil que no. Porque no piensan con el corazón como nosotras, sino que siempre piensan con una mente borracha. Por eso aunque digan la verdad, nunca pueden mantenerla en pie ¡esa es la realidad!

“Tengo la esperanza de encontrar al hombre perfecto algún día; incluso de devolver la esperanza a muchas mujeres, demostrándoles que el eslabón perdido está de vuelta”.

Mi teoría sobre el control de los chicos malos y el descubrimiento de los buenos plantea:

Probarlos primero: Con la prueba del engaño y de la conquista.
Luego la investigación de: ¿Qué tanto sé sobre él?
Pasando al siguiente nivel: ¿Qué tanto me conoce?
Casi para finalizar descubrir: ¿Qué tanto me quiere?
Seguido de: ¿Qué tanto es capaz?
Y la última: ¿Qué tanto me ama? Es decir ¿Qué tanto se acerca al hombre prefecto?

Si pasan todas las pruebas, es que valen la pena. Pero si solo quieren jugar y reprueban alguna. Entonces antes de que lo logren, hay que devolverles el golpe bajo, sin que ellos lo vean venir. Y en lugar de dejarlos jugando solos, ponernos a jugar con ellos su mismo juego y hacerlos perder.
Así que en lugar de continuar con la investigación, sacamos al chico del proceso y entra a la cabina de sufrimiento:
Primer paso: Conquistarlo a base de engaños y mentiras bonitas. Siendo dulce y sensible.
Segundo paso: Hacerlo sentir que tiene el control.
Tercer paso: Hacerlo sentir que estamos débiles y vulnerables. “Sintiendo falsos celos”.
Cuarto paso: Probar que tan seguro se siente de mí.
Quinto paso: Hacerlo sentir celos.
Sexto paso: Tomar el control y dejar la dulzura. Ser orgullosa.
Séptimo paso: Verlo como sufre por tu amor.
Octavo paso: Verlo como te ruega y te necesita.
Noveno paso: Hacerlo sentir que te pierde.
Último paso: Dejarlo, sufriendo y llorando en un rincón por ti.

En este, el proceso es más largo, al igual que doloroso. Su sufrimiento debe ser prolongado, sino no tendría razón de ser sufrimiento.
Debe ser, como si esto fuera uno de sus juegos de internet. Donde no conocen al contrincante. Y nosotras iremos llevando la ventaja de que ellos no sabrán que estamos del otro lado de la pantalla. Pues lo conoceremos y sabremos sus debilidades, y todo con el fin de darles una lección de su propio juego. Mientras él no la espera.

El punto es ¿Cómo o cuándo sabré que es el hombre perfecto?
Pues esta es la descripción del HOMBRE PERFECTO O ESLABÓN PERDIDO:
Es el novio perfecto, recuerda cada fecha importante, te cuida, te protege, es lindo, es apuesto, es valiente, es atrevido, es respetuoso, es inteligente, te comprende, te atiende, te entiende, te cuida cuando estás enferma, respeta tu espacio, te llama cuando dice que lo hará, es educado, no te hace llorar, te escucha, te consiente, escucha la misma música que tú o al menos lo intenta y la tolera, tiene todos los mismos gustos que tú, de colores, libros, comida, películas, o al menos respeta tus gustos e ideas, no busca quitarte ninguno, sino que se atreve a conocer tu mundo, te acompaña de compras y nunca se queja, te presta su carro para que lo conduzcas, no te critica, no te grita, tus padres lo quieren, se lleva con tus amigos y amigas, o incluso tienen los mismos amigos, no bebe, no fuma, hace deporte, tiene buen cuerpo, le gusta leer, cumple sus promesas, es atento, es creativo, te sorprende, es detallista, es romántico, te cuenta todo, te tiene confianza, es la envidia de tus amigas, no es orgulloso, es muy apuesto, es trabajador, es rico, de preferencia hijo único, no coquetea con nadie, es fiel, etc. Etc. Etc. Etc. Es decir, no tiene ningún defecto.
Así es el chico perfecto. No creo que se haya extinguido con la caída de un meteorito, pero de que desapareció ¡Estoy segura!

Aunque todo esto, podría no ser requerido. En caso de que encuentres a uno que a pesar de todos sus defectos tenga “Una pizca de amor verdadero en su corazón”. Cuando él se aparezca, simplemente lo sabrás sin necesidad de nada. Tu propio corazón y mente se pondrán de acuerdo y lo comprenderás. Sencillamente estarás segura que él, es el indicado. Y si lloras lo harás de felicidad.

La búsqueda del eslabón perdido la comencé hace un tiempo. No fue después de cansarme de besar sapos. Sino cuando me di cuenta que era una inexperta en el amor. En el pasado me encontré con muchos chicos que rompieron mi corazón o me hicieron muy feliz, aunque no duraron mucho, casi siempre terminaron. Pero así es la vida, tiene ciclos y muchos de ellos simplemente acaban sin razón por muy buenos o malos que hayan sido; dejando cicatrices imborrables, lo suficiente como para no olvidarlos.

Un día noté que era una inocente en el cuerpo de una joven, víctima de muchos desamores. Así que tomé en cuenta lo que mis padres me enseñaron y reinicié la búsqueda de los que más me marcaron, me enamoraron o me hirieron demasiado como para darle a uno una segunda oportunidad o una lección por ello.
Mis padres me dieron las instrucciones de “Cómo encontrar el eslabón perdido”. Me dieron las armas. Pero el problema es y siempre ha sido ¡Decidirme!
Siempre he sido mala con las decisiones al igual que mis padres. Si ellos no pudieron decidirse por un solo nombre para mi ¿Cómo habrían de enseñarme a ser decidida? Menciono lo de las decisiones, porque cuando comencé mi búsqueda, encontré muchos chicos. Uno que era casi perfecto, otro que era inocente, otro que era como mi mejor amigo, etc. Todos tenían algo bueno, pero eran diferentes chicos, así que de 20 mil características que tenían, solo contaban con una cualidad y 99999999999999999999 defectos. Y por eso quedaron 7 en la lista. Ya que no fui capaz de elegir solo uno.
Si solo describiera las cualidades de mis novios armaría mi hombre perfecto.
Dicen que el 7 es “La perfección”. Y ¡ya lo creo! Porque mis novios son 7, y todos juntos hacen al “Uno perfecto”. Lamentablemente, solo diciendo sus cualidades juntas se parecen un poco al hombre perfecto. Pero sus defectos sobresalen. Y casi todos tienen en común que rompieron mi corazón hace unos años atrás o simplemente terminaron conmigo, lo que los hace igual de despreciables que los que ni siquiera fueron mis novios, pero terminaron rompiendo mi corazón. Por alguna razón, no manera de confiar en ninguno de ellos.

Armé la lista a base de todos esos ex novios que rompieron mi corazón, y la acorté de “muchos” a solo “5”. Y con ellos comencé este tipo de “experimento”.
Luego busqué dos más, que apenas conociera; algo así como carne fresca. Dos con los que no hubiese historia pasada, para que no entorpeciera el proceso y hubiese una manera de comparación. Era como tener diferentes especies en observación, pues con la mezcla de ellos podría tener comparaciones entre unos y otros y obtener un mejor resultado en mi experimento. La mejor manera de llegar a ese “uno” era haciendo comparaciones entre varios. Y así es como la lista queda en 7.

La gente criticaría esto, pero me pregunto ¿Cómo saber que algo es “lo mejor” sino has comparado lo que tienes con otro?
Con la selección de los 5 fui muy específica. Cada uno tuvo algo especial cuando lo conocí, o rompió de manera dolorosa mi corazón; otros eran demasiado lindos o simplemente aportaban material útil al experimento.

El punto es, que si logro que cada uno de ellos me amen, o al menos uno me ame; lograré mis objetivos. Darle una lección a algunos, tener mejores comparaciones, y el objetivo más deseado “Encontrar el eslabón perdido” para amarlo toda la vida.
Será como si creara una especie extinguida en mi laboratorio, pasándolos de nivel en nivel y descartando algunos. La cosa es muy clara, debo lograr que me ame al menos uno, o todos. Y si alguno de ellos no me ama, e intenta jugar de nuevo conmigo, tendrá que pagar las consecuencias y como pez muerto, será lanzado por el excusado.

Compré siete ratones. Tengo una especie de vitrina con ellos en cada una por separado. Todos tienen un número y una inicial. Los alimento a diario y cuando me pierdo, platico con ellos. Cada ratón representa a cada novio. Si me enojo con alguno, el ratón no come y si tengo una excelente sorpresa, el ratón gana. Si alguno me deja o intenta engañarme, el ratón sufre. Si alguno termina para siempre, el ratón muere.
Mis amigas y yo preparamos una especie de laberinto del castigo, si alguno me deja o intenta engañarme. Ponemos comida en una trampa  un extremo de este y ponemos al ratón en otro. Mientras observamos como corre buscándola, platicamos cómo sufrirá el chico. Una vez muerto el ratón, ya no hay vuelta atrás y debo hacer a ese chico pagar y terminar con él.

Cuando alguno termina para siempre por razones naturales del amor, el ratón es inyectado y muere o se lo damos al gato simplemente, aunque es más divertido verlo tratando de salir del excusado. Somos algo sádicas. Pero es un experimento; en ellos siempre hay ratones muertos y ratones gordos.

Capítulo 2. Dónde todo toma sentido.


Un hombre viejo me dijo un día “Conquistar a una mujer es muy fácil, retenerla es la parte difícil

Podrán entender que este hombre es divorciado y quiso hacer lo que todos los hombres hacen con la mujer; esclavizarla y mantenerla comiendo de su mano sin dar nada a cambio. Pero hay mujeres “excepción” y ésta fue una de ellas.
Cuando se dio cuenta que el hombre que tenía a su lado y decía amarla era un mujeriego, que solo quería todo para él sin dar nada a cambio; con ello comprendió que él nunca cambiaría. Tomó la decisión más importante de su vida, se armó de valor y con todo el dolor de su alma ¡lo dejó!

Años más tarde, cuando él se vio solo y con la tremenda necesidad que tenía de ella, valorizó lo que dejó ir y se dio cuenta “Cual fue su error”. El único problema, fue darse cuenta demasiado tarde.

Este hombre me explicó “como conquistar a la mujer con tal facilidad, que nunca notemos que ellos solo nos están manipulando” como dicen muchos “están preparando el terreno”. Me dijo…
-Si quieres a una mujer a tu lado, no importa que tan bonita sea, puede ser la más bella y difícil, pero con esta técnica caerá rendida a tus pies. Solo debes emplear la técnica más vieja del mundo… “Decirle mentiras bonitas”.

Cuando este hombre era pequeño, su padre le dijo muchas lecciones acerca de la mujer. Le dibujó un mapa de la mente de la mujer, también le dibujó su corazón, el cual le dijo que es su punto débil y su tesoro. Él aún conserva el dibujo.
Le enseñó cómo debía conquistarla, enamorarla, cuidarla y quererla; ser bueno con ella, alagarla para que nunca se derrumbara y le enseñó la mejor técnica para tenerla siempre a su lado, siendo ambos felices y amándose mutuamente.
Por desgracia este hombre, aprendió bien la lección; pero la desfiguró y se aprovechó de lo que el eslabón perdido le enseñó. Cuando se dio cuenta que no solo quería a una mujer con él, sino que quería varias. Y así fue como alteró un poco la técnica, para ponerle un poco de control a la situación y en lugar de tener con él a una mujer por siempre, podría tener muchas.

Con su hambre de machismo incontrolable, hizo lo que los ambiciosos hacen... Pensó en extender su terreno y abarcar más en menos tiempo. Usó armas de conquista muy simples y letales, capaz de penetrar en seres con corazón y sentimientos, que serían más fáciles de dominar.

Como les decía, éste hombre mejoró las lecciones que le fueron enseñadas (o quizás las empeoró y las distorsionó) por uno de los eslabones perdidos que aun tenían en su corazón “la especie en extinción”. Su “mejora” a las lecciones, fue una técnica nunca antes usada. Es decir, aprendió a dominar los sentimientos y hacer todo por una sola razón; por sexo.
Mientras el eslabón le enseñó que “debes dar amor sin esperar nada a cambio; porque eso es el verdadero amor” Él no conforme dijo “yo daré falso amor y recibiré lo que quiera”. Al principio la mujer no caía, pero después de ser esclavizada, daba todo por nada.
La historia la conocen, no es algo muy difícil de encontrar. Hoy en día puedes verla en ¡todos lados! Este hombre les enseñó como gobernar a las mujeres. Y aunque somos una tripulación grande, en el camino una a una vamos cayendo. Al final solo quedamos las que resistimos y las que nos damos cuenta a tiempo cuáles son sus malvados planes.

El hombre que me ha contado todo esto, es mi abuelo. Me dijo “No debes confiar en nadie, solo en ti misma. Cuando encuentres al hombre correcto, tú misma te darás cuenta sin tener que buscarlo. Él llegará solo y no pedirá nada, ni tu mano, solo la oportunidad de hacerte feliz y nunca cesará en su búsqueda por conquistarte día a día”.
Para mi desgracia, era muy joven para entender eso. Ahora que lo veo ¡Tiene mucha razón! Por eso escribo este libro. Porque a veces nadie nos advierte y nos convertimos en una más que cayó a la mitad de la guerra en manos enemigas. Cuando el amor verdadero ¡No esclaviza! Sino que es capaz de “dar la vida el uno por el otro”. “Dar todo y nunca buscar recibir nada a cambio” Y si es con la persona correcta será mutuo. “Solo pensar en la felicidad del otro” Y en general hacerte a un lado tú, para que ese alguien pueda ser feliz, aunque esto implique dolor.
El final de todo esto, lo desconozco. Pero si el final feliz existe; seguro mi abuelo estará orgulloso de haberme dado esta lección. Por qué en él es, donde todo toma sentido.

En fin. En lo que podemos ver en las mujeres de hoy en día. Ellas no conocen esta parte de la historia o son muy ciegas para verlo y terminan como los hombres lo desean. Es decir, dando sexo para recibir amor. Mientras que los ¡hombres aprovechados! que aprendieron las lecciones de sus abuelos machistas y degenerados, nos dan un falso amor, para recibir sexo. 
El hombre perfecto es un sueño, y no porque sea algo muy especial. Sino porque después de la evolución, solo puedes encontrarlos ahí ¡En los sueños! Y cuando logras encontrar uno de ellos en la realidad, terminan siendo una pesadilla.
He descubierto cómo cada hombre se las ha ingeniado para hacernos caer en sus redes. Cómo crean personalidades diferentes y nos muestran solo su lado bueno. Durante los primeros meses, nos bajan el sistema solar y nos hacen creer que somos la última botella de agua de su desierto. Cuando nos tienen segura, le regalan el sistema solar con todo y constelaciones a otra. Haciéndonos descubrir nuestra arma de autodestrucción “los celos”. Así provocan en nosotras una reacción. Una idea loca y falsa… “Que ellos nos hacen falta a nosotras, más que nosotras a ellos”. De manera que pensamos que dependemos de ellos y que son, nuestra última gota de agua del desierto. Lo cual lo hace más deseable. Es como mercadotecnia, ver beber a otros de un producto, te hace desearlo. Lo ves a él con otra y más lo deseas. Mientras que él disfruta de la vida con sus veinte mujeres, destruyendo el campo de fuerza de la mujer, su autoestima. Con sus propias armas… “Los celos y la inseguridad”.

A la autoestima de la mujer, el género machista y demás, le ha sembrado la idea de la mujer que no puede engañar a su esposo, novio etc.
De manera que, la mujer es “la mala” si engaña a su esposo. La mujer es “una zorra” si tiene dos novios. La mujer es humillada por tener muchos amigos. La mujer es maltratada, física, verbal y emocionalmente por tener varias relaciones o hasta por no respetar a un hombre. Mientras que el hombre, se regocija si ya tuvo 3 novias, o está casado y tiene dos mujeres, o cuando disfruta el tener muchas amigas y se alaban entre ellos como si no fuera nada malo tener muchas relaciones con mujeres que ni conoce.

Cuando una mujer practica algo que el hombre hace, es una burla. Porque el hombre nació con la ventaja de poder hacer lo que desee, pero la mujer ¡NO!
La creencia feminista, es opción de burla, de incredulidad y desigualdad. No se nos valora, ni respeta como debe, porque nos creen un ser débil. Que nació para servir y no para más. El mundo machista no evoluciona, sino que crece en cantidad, cada día más y más. A tal grado que hasta las mujeres lo apoyan más, antes que apoyarse entre ellas.

Pocas mujeres hemos nacido y mantenido el valor, autoestima y seguridad. Pocas desafiamos al mundo a pesar de lo que piensen y crean. Pocas lo enfrentamos con valor y con la frente en alto, pocas nos atrevemos a ver más allá de nuestros propios ojos. Pocas lo hacemos, porque a muchas nos han cegado hombres sin valor que nos han hecho creer que no valemos y nunca seremos nada.
Hoy puedo decirles que si creyéramos más en nosotras y menos en ellos, seríamos más felices y con mucho esfuerzo, el amor podría renacer en ellos. Porque sin nosotras y sin nuestro amor, ellos no son nada.

Yo no odio a los hombres, de hecho amo su inteligencia, agilidad, hermosura, etc. Aprecio lo que son y anhelan ser. ¡Me gustan los hombres! Son una especie que nació para darnos protección, amor y cariño. Lo mejor que puedes hacer, es amarlos; lo peor que puedes hacer es, amar a los incorrectos.
“Solo hay una cosa que debe hacer el hombre indicado por ti…” me dijo mi abuelo. “Debe desear no cambiar nada en ti. Te debe amar con todos tus defectos y aprender de ellos para no sacarlos a flote con las tormentas; y al igual que amar tus virtudes y hacerlas florecer todos los días con los rayos del sol. Y aún más importante, no dejar que ninguna tormenta apague esa hermosa sonrisa en tu rostro. Y para esto, solo necesita hacer esa única cosa; Amarte.”
Parece que todos pueden hacerlo, pero no todos pueden cambiar una lágrima por una sonrisa y si has notado que tu pareja no logra hacerlo, ¡Ve huyendo! Quizás aún no ama tus defectos tanto como tus virtudes…
Los hombres perfectos existieron, pero lamentablemente fueron corrompidos, y se extinguió eso que los hacía ser perfectos. ¡Se les acabó el amor! No quiero decir que a todos; pero ya fue arrancado de la mayoría.
Por eso cuando una mujer elige a un hombre, debe estar segura de quién es él. De saber que tanto lo conoce y si están dispuestos ambos para hacer esa relación más fuerte, es decir amar sus defectos tanto como sus virtudes.
El error no está solo en las mujeres, ni solo en los hombres; está en ambos. Porque han permitido que las relaciones sean combates de parejas por obtener cada uno el control. Una lucha constante de poder, que los hace entrar en guerra. Como si amar fuera combatir entre ellos. Amar es combatir, por ellos… ¡Por el mismo equipo, contra él mundo! Pero en momentos de peleas se olvidan del amor y entran los tecnicismos. Comenzando por solo mantener las apariencias, terminan cayendo en la rutina y la infelicidad. Y se olvidan de lo que en verdad importa. Se olvidan que deben vivir, disfrutar y amar, para que no se apague la llama.
Influyen muchas cosas para empezar una guerra, pero la más grande razón, que es algo así como la bomba atómica de las relaciones; es el orgullo en ambos. Cuando ninguno de los dos está dispuesto a ceder, se hará un ataque continuo, donde la guerra se vuelve mental y en busca de distracciones, correrán por el camino fácil y terminarán divorciados.
“El orgullo, hace callar a las personas o bien hablar de más. Pero nunca deja camino a la prudencia”.
El hombre necesita el control para no sentirse inferior o humillado, la mujer necesita el control para no sentirse inútil o esclava; pero el amor no se trata de controlar la situación, sino de sobrellevarla. Un día tú, un día yo. Siempre será necesario compartir la carga o se volverá un estorbo.
Los silencios, son un estorbo en el compartir cargas, ya que no permiten decir “Estoy cansado” El orgullo actúa sobre ello, pues es más fácil pedir un vaso de agua, que aceptar la derrota o el cansancio. Las palabras de más, ocupan más espacio del necesario. Cargar la situación, tratar de no pensar en la carga y pensar al mismo tiempo en esas palabras, hace que uno busque la salida rápida. La venganza.
Y sucesivamente una situación lleva a otra. Y el orgullo, no pide permiso. Solo necesita una pequeña discusión o el deseo de poder para herir dos corazones y hacerlos competir por un fin inexistente; el poder de una relación. En una relación, no hay poderes, solo existe el amor, confianza y dialogo. Solo eso.
Pero el machismo ya no da marcha atrás y ha llevado a la mujer a extremos paralelos. Ya sea a encerrar el dolor o expresarlo sin pena ajena. Es decir:
Las mujeres somos sentimentales, y después de una traición o un engaño, o bien cerramos nuestro mundo al amor o bien nos debilitamos al punto de caer en una depresión.
Ya sea el segundo caso, perdemos la seguridad, nos olvidamos de nuestro valor y entregamos el corazón a cualquiera que solo viene a terminarlo de romper, porque nos sentimos sin valor alguno. O bien ya sea el primer caso, buscamos el desquite ¡La revancha! Y no buscamos quien la hizo, sino quien la pague. Terminando con un corazón roto, lleno de odio y sin la oportunidad de amar. Al fin que siempre el punto será, poner a alguien más en el lugar vacío, para olvidar el dolor. Solo que olvidamos ese pequeño detalle que nadie nos menciona. Es cierto, un clavo saca a otro clavo, pero la herida se hace más grande y el tamaño del remedio crece. Es decir, si clavas 20 clavos más, después del primero; tu corazón ya estará agujerado y con un remedio imposible de encontrar. Porque una sola vendita no podrá tapar los 20 agujeros que dejaron los 20 clavos anteriores.
En palabras simples. Si tienes un novio; te deja, y buscas reemplazarlo con otro. De acuerdo, al primero ¡Lo logras! (Solo si este es mejor que el anterior). Porque si no lo es, seguirás deseando al anterior o continuarás buscando a otro para que llene el vacío que ahora dejaron dos. Y si bien sigues llenado tu vida de clavos que son mejores a los anteriores, solo harás que las expectativas del siguiente sean aún mayores. Porque el siguiente tendrá que cubrir las expectativas que tenías de “todos” los anteriores, no solo del anterior a éste (pues cada uno ha ido cubriendo las expectativas de todos los anteriores a ellos, no solo de los previos). O mejor dicho, el siguiente tendrá que cubrir con mejores recuerdos, los recuerdos que los anteriores te dejaron. Y conforme la lista crece, las expectativas crecen y entre más crecen las expectativas, el remedio se vuelve más imposible de encontrar. Y después de 20 chicos, lo que hacía a tu “hombre perfecto” una simple sonrisa. Lo hará ser tu hombre perfecto: Una linda sonrisa, más, un cabello encrespado, una lengua larga, una boca pequeña, sentimientos oscuros, amor por la música country, que vista como hippie, camine como flotando, coma comida vegetariana y una serie de cosas más, que en un solo hombre son imposibles de encontrar.
Y con todo este descontrol en tu vida y con un corazón más agujereado que un panal de abejas, te haces totalmente vulnerable para los chicos sin sentimientos y con deseo de comerte. Tu corazón se vuelve el refugio de los lobos feroces, que se disfrazan de abuelitas con deseo de mirarte mejor, olerte mejor y ¡comerte mejor!
Y una vez que entraron y se apoderaron de tu inestabilidad emocional y remediaron las goteras de tu corazón con cubetas, ¡ya no hay esperanza! pues es cuando más fáciles somos de manejar. A menos que un cazador llegue y lo saque de tu vida
¡Es una desgracia! Que seamos tan manipulables; pues nos movemos por los sentimientos y las emociones fácilmente.
No manejamos tan bien la relación corazón-mente. Donde el corazón quiere algo y la mente desea otra cosa. Y por falta de decisión terminamos dándole el control a quien solo le importa lo que su mente le pide, “sexo”.
Y terminamos esclavas de hombres que te dan falso amor a cambio de sexo. Mientras tú crees que le das amor. O que la única manera de retenerlo, es haciendo “el amor”.

A veces, aunque suene cruel. Debemos ser más analíticas con los hombres, sacar nuestro ingenio detective para conocerlos más a fondo de lo que te presentan tras esa sonrisa de ángel, y no creer ciegamente en las palabras de un hombre mentiroso por naturaleza.

Es mi humilde consejo de inexperta en el amor, experta en conquista…

Capítulo 1. El eslabón perdido.

 Las películas y la música de hoy en día, nos dicen que el mundo es perfecto, y que debemos amar, como si fuese algo obligatorio. Y nos dan una larga lista de cosas que debemos tener y hacer. 
Hay una pequeña descripción que (aunque suene tonta) indica todo lo que desearía de un chico y que nunca obtendré.

A las mujeres desde pequeñas nos enseñan que debemos encontrar el hombre de nuestros sueños, porque con él nos casaremos y compartiremos el resto de nuestra vida. Por obviedad, debe ser un verdadero hombre; es decir, debe cumplir todas las exigencias de una mujer.
Para empezar, que sepa amar y evite pelear, o que sea cariñoso pero no empalagoso, que sea gracioso pero no un payaso, que sea bonito pero no vanidoso, que sea educado pero no débil, que sea alegre pero no coqueto, que sea rico pero no malvado, que sea exitoso pero no arrogante, que sea fuerte pero no violento, que sea inteligente pero no astuto, que sea bueno pero no tonto, que sea sobresaliente pero no mujeriego, que sea sabio pero no soberbio, que sea trabajador pero no explotado, que sea creativo pero no exagerado, que sea protector pero no celoso, que sea confiado pero no demasiado, que sea sentimental pero no llorón, que sea valiente pero no machista, que sea compasivo pero no lento, que sea complaciente pero no impaciente, que sea amigable pero no un patán, que sea cauteloso pero no miedoso, que sea comprensivo pero no emotivo, que sea adaptable pero no manejable, que sea responsable pero no inalcanzable, que sea amoroso pero no encajoso, que sea preciso pero no exacto, que sea ambicioso pero no avaricioso, que sea generoso pero no envidioso, que sea compartido pero no derrochador, que sea deseoso pero no codicioso, que sea modesto pero no orgulloso, que sea respetuoso pero no engreído, que sea audaz pero no atrevido, que sea intrépido pero no insolente, que sea determinado pero no desvergonzado, que sea amable pero no barbero, que sea observador pero no criticón, que sea duro pero no severo, que sea disciplinado pero no estricto, que sea atento pero no interesado, que sea conservador pero no tradicional, que sea juvenil pero no inexperto, que sea tierno pero no delicado, que sea flexible pero no maleable, que sea dócil pero no sumiso, que sea tratable pero no accesible, que sea único pero no presumido, que sea moderno pero no creído, que sea paciente pero no aburrido, que sea perfecto sin ningún defecto… Oh! Esa era la palabra a la que esperaba llegar, ese es el tipo de hombre que todos esperan que encontremos.
Solo que por desgracia, alguien con todas estas cualidades ¡Ya no existe! son como la especie que falta en la cadena, son como el eslabón perdido y el amor es la especie en extinción.

Todas las mujeres nos levantamos día a día con la idea de encontrar al hombre perfecto para nosotras. De hecho, nos levantamos, nos vemos al espejo, nos peinamos, arreglamos, maquillamos, etc. Solo para que el chico que “creemos” perfecto, voltee su mirada y nos note por primera vez en su vida. Estoy hablando del hombre ideal, del príncipe del cuento de hadas, del valiente guerrero, del respetuoso pero atrevido, del lindo pero valiente, del deportista, del que ama los niños, del… del… del… me he quedado sin palabras. Porque en realidad, todas lo vemos como “El hombre perfecto”. Repito; lamentablemente esa especie desapareció hace millones de años. Digo, si es que alguna vez existió. (Los científicos dicen que sí, pero yo que soy buena en esto, digo que es otra más de sus mentiras. Así como eso de que las mujeres son de un planeta y los hombres de otro. O que ya viene el fin del mundo, pues caerá un meteorito que destruirá la Tierra y los marcianos nos invadirán; pero en fin).

Debido a tantas promesas y tantas historias baratas que nos vende el machismo y los cuentos de hadas, la mujer ha devastado su valor, convirtiéndose en el ser más explotado del planeta, somos como oro y petróleo hecho carne.
La mujer ya no tiene seguridad en sí misma, por culpa de los degenerados hombres que nos hacen creer que ellos son la especie que buscamos. Por culpa de todos esos que fingen que aún quedan unas migajas de la especie en extinción… “El amor”.
Por todos esos que cuando nos ven con poquita ropa, nos alaban, nos bajan el cielo, las estrellas y toda la constelación, pero que después de vernos sin ropa y más, al día siguiente ya no se acuerdan ni de bajarnos… la falda. (Bueno, tal vez de eso si se acuerden).

En el mundo hay muchas especies de hombres, al igual que hay animales. Hay de diferentes, tamaños, colores y especies, pero al final de todo, terminan  siendo lo mismo ¡Unos animales!
Las mujeres, nos hemos dejado convencer con la idea de que el hombre perfecto sí existe. Y nos consolamos con la idea de que “tal vez exista en el otro lado del mundo, en otro planeta, en un reino no muy lejano, en el país de las maravillas, o en el país de nunca jamás”. O repitiéndonos mil veces “Lo último que muere es la esperanza”.

Hemos llegado a un grado bajo cero, en el que nos han envuelto con sus mentiras y sus técnicas. ¡Porque los hombres son personas de “técnica”!
Sí basta con solo verlos jugar futbol… Cada uno tiene una diferente, pero al final es “una simple técnica”. La cual ocuparán con todas las chicas. Ya que siempre usan la misma. Aclaro, no son personas que piensen tanto. Realmente el hecho de tener ideas simples los hace tan difíciles de comprender; aunque suene a ironía, es la triste realidad.

Si al menos lográramos entender una de ellas, lograríamos ¡Entenderlos a todos! Porque fueron hechos con diferente material, con distinto color, pero bajo el mismo molde. ¡TODOS sin excepción! tienen un solo propósito en la Tierra… “Acabar con la especie femenina”. Cuando utilizo el término “Acabar” me refiero a ¡Exterminarlo!
Ya muchos comenzaron con eso de las 7 mujeres. Pero otros la han empeorado,  copiándonos los gustos y hasta la forma de vestir.
Este mundo aunque sea drag, es machista. ¡Eso nadie lo quita!

No solo quieren acabar con nosotras, sino con nuestro estilo de vida también. Ya nos robaron, la dignidad, la autoestima, el valor, el estilo, la ropa, el look, el gusto, TODO. Porque los hombres, aun vestidos de niñas, siguen siendo hombres. Como decía, comenzaron teniendo 7 mujeres, pero ahora también nos roban hasta los pocos hombres que hay ¡Quieren acabarnos! (Quizás, estoy exagerando).

Primero nos hicieron creer que la mujer es la que se queda en casa, luego que debemos soportar a otras más. Luego, que la mujer debe ser monógama, mientras él disfruta su naturaleza humana “polígama”. Les gusta tener todo por montón. Después, nos salieron con tecnicismos nuevos. Por ejemplo, la técnica de la conquista:
“Al principio la alabas, luego que la tienes, la ignoras y acabas con su autoestima; así no querrá dejarte y la tendrás rogándote de por vida”.

Los hombres son más calculadores que los mismos científicos. Tienen todo controlado; hasta antes de decir algo, ya lo han practicado en el espejo. Es una contradicción a lo anterior de alguna manera, pero la realidad es que esto tiene sentido. Los hombres analizan, pero su forma tan simple y poco compleja de pensar, les da una ventaja; ya que las mujeres pensamos mil cosas mientras ellos solo están pensando una. Así nosotras perdemos el tiempo pensando en diez mil probabilidades de que estén enamorados o haciendo películas de ambos en nuestra mente, mientras ellos están pensando con su segunda “mente”. La que controla hasta a su mismo cerebro.

El hecho de que nosotras nos confundamos a ellos les da la ventaja de la rapidez. Es decir, nosotras desperdiciamos 10 minutos discutiendo y ellos arreglan el problema en un minuto. Porque solo piensan una sola cosa a la vez, y no es precisamente amar a las mujeres y comprenderlas. Sino que están pensando en cómo manipularnos y así arreglar el problema sin tener que haber escuchado una sola palabra de nuestra discusión.  Su técnica de escapatoria o evasora “es la manipulación” ya que son maestros de la “mentira” pues nacieron escasos de algo llamado “sentimientos”. Pero, para su desgracia ¡Hay mujeres más inteligentes!

Una persona muy sabia dijo, que “Las mujeres pueden ser la peor arma de destrucción”. Lo cual es cierto; nacimos con la capacidad de sentir, por eso nos enamoramos, amamos, resentimos, odiamos, etc.
La mujer puede sentir amor, pero también puede sentir “odio” al mismo tiempo y como siempre he dicho: “El mejor veneno que se ha preparado, es la mezcla de amor y odio” Porque este veneno de sabor agridulce, entra por la vista, baja al corazón, sube al cerebro, sale por los labios y ataca a los pensamientos, dando como resultado, una venganza.

Los hombres tienen un límite, el cual no les permite sentir ambos sentimientos juntos. Nunca entienden del todo el sabor de este agridulce veneno. Así que nunca entenderán “Lo que una mujer por venganza es capaz”
La mujer está llena de atributos, como lo es la valentía, lo cual la hace mejor que cualquier persona. Tiene dos razones por las cuales un hombre sería capaz de todo con tal de tenerlos. Es como un tesoro, una piedra preciosa que todos quisieran poseer. Por eso el hombre lo primero que busca atacar es el valor de la mujer, haciéndola sentir nada, para obtener ambos con facilidad.

El hombre vive en pleno mundo buscando su sobrevivencia, porque conoce la capacidad superior de la mujer. Por lo cual ha creado su campo malvado, donde crea técnicas de conquista y demás. Como si conquistarla fuera un campo de batalla. Así busca sobrevivir, sin tener que terminar como el esclavo de una mujer.

La técnica comenzó cuando el hombre nos bajó la autoestima para sentirse superior. Primero comenzó, haciéndonos creer que éramos princesas de cuentos, luego que existía un sapo que besándolo se convertía en un príncipe azul. Más tarde, éste se casaría con nosotras. Y la peor parte, que existía uno para cada una.
Así las mujeres creímos que el amor era perfecto y nos dejamos engañar por miles de sapos, y estuvimos por el mundo besando sapos, lagartijas y hasta cucarachas.
Después de besar el primero nos levantamos, pero después de la larga búsqueda, se nos acabó el ánimo y decidimos que “El siguiente, ya es el bueno”. Para nuestra desgracia, el siguiente “parecía” el bueno, el príncipe, el último hombre bueno de la Tierra. “Era lo que tanto buscaba”. Ya que después del repertorio de hombres que nos rompieron el corazón, este parecía que era bueno delante de todo lo malo que nos hicieron en el camino. Pues ya que este te dijera “bonita” o te abriera la puerta del coche, le hacía parecer como el hombre más bueno del mundo. Bueno, esto delante de los demás mounstros que nos topamos en el camino.
Debido a que la mujer suele contarle a su nuevo novio el sufrimiento que el anterior le causo cuando le rompió el corazón; el nuevo hombre se aprovecha de ello y se disfraza de “su salvador”. Y hace exactamente lo contrario al anterior, para conquistarla. Pero una vez que la conquista, se olvida de los sentimientos de la mujer y hace lo que todos buscan hacer… La utiliza, la menosprecia y le rompe el corazón. Y la mujer termina pensando que el amor solo sirve para “romperte, quemarte y terminar”. Quedando las mujeres en un rincón de su habitación escuchando a Taylor Swift y dejando de comer.

En esos momentos de decepción, que todo parece malo, es cuando adoptamos la frase “Peor es nada”. Aquí, en esta precisa frase, fue el fin de la especia femenina. Ahí es donde las mujeres tenemos nuestro apocalipsis. Donde terminaron con nosotras, fue cuando perdimos la guerra, cuando nos derrotaron y así es como perdimos el control. Y de esta forma ellos terminan la guerra “ganándola”. Hecha la conquista, comienza la fase “lavado de cerebro”.

Después de enamorarte de tu “peor es nada”. Quedas ciega. Y como miras con los ojos de tu corazón, ya no con los físicos, empieza la siguiente fase. Con una especie de video de manipulación el cual controla nuestra mente, comienza con una música romántica de fondo y la escena de cuando estarás casándote y creerás que eras la cenicienta o la bella durmiente. Salen ponis de una nube rosa y unicornios bajan por un arcoíris que tira fuegos artificiales, mientras se besan camino al castillo. Y los animalitos corren y cantan tras de ustedes. Entonces es cuando decides que es momento de casarte y das el gran paso con ese supuesto príncipe. Y aquí termina la fase manipulación, y entra la fase final.
Y durante “la noche de bodas” es cuando comienza la realidad. La que no te mostró el cuento de hadas que leías, o la película que te pasaron por la mente mientras te lavaban el cerebro. Porque ahí, en ese preciso momento, es cuando comienza la verdadera historia, la real. No la que el famoso hombre que inventa cuentos te pintó, sino la TUYA PROPIA.

Esta es la fase “Volver a la Realidad”. Donde logras ver la verdad, pero ya es un poco tarde. Aclaro, pero no imposible. Es donde ya no hay mucho por hacer (bueno, con mucho esfuerzo podrás salir de aquí, pero saldrás desarmada y con pocas fuerzas).
Ya que la fase dos, ha hecho efecto en ti y te será casi imposible reaccionar.
Como en cualquier plan despiadado, lavar el cerebro comienza con la fase dos. Donde te pintan “el final” Durante la mejor parte del video. Te pintan éxito y mucho amor, con el único y malvado fin de que sigas creyendo esto. Hasta que todas hayamos caído en un laberinto sin salida.
El principal video de lavado de cerebro, son las películas cursis que te hacen creer que el amor es eterno o las historias de princesas del famoso inventor de cuentos.
¿Porqué creen que son “cuentos” y él “hombre”?
Por esto te explicaré ¿Por qué las películas no te muestran qué pasa después de la boda? ¿Por qué pone su famosísimo “FIN” en esta escena? Siendo que el fin es cuando algo realmente acaba. ¿Qué no se supone que cuando algo termina lo que queda no es precisamente felicidad, sino al contrario, lágrimas, tristeza, llanto, dolor, pena, etc.? ¿Que alguien me explique, porqué ponen FIN cuando la historia está en la parte más feliz? Entonces deberían poner la palabra COMIENZO no FIN…
Piensen un poco, cuando ustedes “TERMINAN” con un novio, lo primero que hacen es llorar. Quiere decir que “TERMINARON o FINALIZARON una historia”. Osea que el famoso “FIN” es triste. Es una escena de llanto, no una escena de fiesta como ellos te la venden.
Pero ¿Qué es más fácil de vender y hacer creer a las mujeres que han pasado por una lista de desamores y hombres rompecorazones? ¿Que un hombre malo vendrá y te romperá el corazón de nuevo y serás infeliz y solitaria por siempre, o que un hombre apuesto y bueno vendrá y te hará feliz para toda la vida solo porque una frase al final de la película dice y fueron felices para siempre? Me pregunto, ¿Acaso ellos nunca pelearon?
Por obviedad creerás la parte que te brinda esperanza. Y la otra porción de mujeres que en ese momento está enamorada, claramente creerá esta absurda historia.
No entiendo porque los finales felices venden más que los reales. Pero es obvio que sea trágico o bueno el final, mientras digan que “el hombre si ama” venderá más que una que te muestre que un hombre mujeriego nunca cambiará y se quedará solo por siempre.

Con seguridad te seguirán vendiendo esperanzas, para que no dejes de consumir su producto y no dejes de buscar al hombre perfecto, aunque sea en películas. A veces es preferible ver una película con un hombre apuesto y bueno, que ver la calle y ver pasar en ella la triste realidad que nos rodea.

Pero la verdadera historia de los hombres ¿Entonces se basa en mentiras?

Lamentablemente sí. Ese es como su tercer apellido. Es decir, sería algo así como Mariano Martínez Morales Mentira. Aunque lleven la moral en el segundo apellido, la mentira la llevan en la sangre.
Sin duda alguna, los hombres son muy astutos. Se visten de corderitos cuando en realidad son lobos. Para desgracia tuya, eso los descubres, después de que ya se comió tu frutita prohibida o como le quieras llamar.

La historia comienza como el cuento de hadas, pero termina como la historia de terror que nunca terminaste de ver. Por eso Cenicienta, nunca nos cuenta más allá del famoso final feliz que conocemos. Porque de seguro ¡El príncipe no era tan bueno como parecía!
Y todo esto es debido a que detrás del famoso “Final Feliz” debe haber algo muy malo que no se atreven a publicar. Por ejemplo, estoy segura que le apestaban los pies al príncipe y era un soltero en el cuerpo de un casado. Tan solo piensen cómo conoció a Cenicienta. Fue en una fiesta con puras mujeres. Así que de seguro no cambió en nada y aún con Cenicienta a su lado a él aún le gustaba hacer fiestas en grande, como en la que la encontró. Si de físico hablamos, apuesto que se creía la última botella de agua del desierto; se cotizaba. Era un mujeriego, pesado, amargado, gritón, enojón y machista. ¿Sino por qué razón elegir su novia en una fiesta? En lugar de salir y conquistar a una, como un hombre normal. ¡Eso no es de caballeros!
Sin embargo, Cenicienta nunca nos contó más allá. Pero estoy segura de que su cuento de hadas tras el final feliz que le plantearon, no fue nada igual al principio, como ella pensó que sería.

Pero volviendo a la realidad; cuando un hombre nos enamora, la mayor parte del tiempo “nos canta, baila, brinca, insiste y ruega” Y cuando les dices ¡Salta! Solo te pregunta “¿Qué tan alto?”. Porque son “Viejos lobos de mar”. Por obviedad, llevan su primera arma de mentiras. El disfraz. Es decir van “vestidos de la abuelita buena y dulce” Pero en realidad son mentirosos, al igual que el lobo que engañó a caperucita.
Podría decirles que todas llevamos una caperucita adentro y ellos un viejo lobo de mar. Nosotras somos tontas e inocentes, ellos son mentirosos y farsantes.
Si quieres poner a prueba a tu lobito, puedes preguntarle
-“¿Porqué tienes esos ojos tan grandes?”
Y mientras por su mente piensan “Son para verte mejor el trasero y alcanzar a ver a la vecina de la otra cuadra que está bien buena” Te saldrá con su frasecita de lobito vestido de abuelita
-“Son para verte a ti y solo a ti, mejor que a nadie”
Luego pregúntale
 –“¿Porqué tienes dientes tan grandes?”
Pensará “Son para darte una buena mordida y darle una sonrisa coqueta a tus amigas” Pero seguro te dirá
-“Son herencia genética de mi papá, él me hizo así de galán para ti, para morderte mejor cuando nos damos piquitos” Y tu pensarás “¡Ay que tierno mi bebe!”.
La siguiente
-“¿Porqué tienes una boca tan grande?”
Pensará “Son para comerme la manzana con todo y gusano, besar a la colonia entera y de paso a la secretaria que no me para de coquetear” Pero te dirá
-“Son para besarte mejor, ya ves que tienes unos labios irresistibles”
Y por último
-“¿Porqué tienes manos y lengua tan grandes?”
Pensará “Son para agarrarte mejor, darle nalgadas a tu amiga a tus espaldas y con la lengua no te imaginas todo lo que puedo hacer, pero tus amigas si saben” Y te dirá
-“Son para acariciarte mejor, abrazarte más y la lengua es para que comamos helados juntos”. Tu mientras piensas “Que niño más tierno tengo a mi lado”. Y tus amigas piensan “Que amiga más tonta tengo”.

Suena grosero y hasta brusco. Pero, Sí. Los hombres piensan más pervertidamente que nadie en el mundo. No tengo porqué ocultar la realidad. Ya que cuando hablan frente a nosotras solo dicen la parte que no lo demuestre.
En su naturaleza mentirosa, su arma secreta es “El camuflaje”. Es decir, los disfraces. Son lobos vestidos de abuelita, repito.
Los hombres son tan astutos ¡Que te sorprenderían! Si aún no conoces uno, o si aún no te enamoras. (Para eso tendrías que tener unos 8 años) Porque en estos tiempos, en primaria ya sufrieron su primera decepción de amor, las niñas de 9 en adelante.

*Un buen tip “Si quieres mentir y no sabes cómo hacerlo, solo pregúntale a un hombre”

Los hombres son fáciles de dominar, de conocer y estudiar. Son el ratoncito de laboratorio perfecto. Porque ni siquiera se dan cuenta de que “No piensan, ni reaccionan. Y además si les das lo que quieres, buscan la salida rápida del laberinto. Nunca preguntan, no te escuchan, no entienden nada y se hacen los animales cuando los hablas”. Los hombres aman la libertad, no les gusta la fidelidad, ni la monogamia; así son ellos. Son unos expertos del engaño, maestros de la mentira, actores sin iguales, farsantes, defraudadores, camaleones, rompe corazones (en eso son expertos) pero en lo que son unos verdaderos científicos, es en lo “mujeriego”. Se han ganado el premio nobel a la infidelidad, la coquetería y la seducción. Yo se los otorgué.

La historia del hombre es muy simple, muy precisa y corta. Comenzó como un ser débil, luego creció y vio el poder de la mujer. Descubrió esas dos armas aniquiladoras de la mujer que matan a cualquiera. La enamoró, la conquistó, la engañó, la acorraló, se apoderó de ella. Luego de tenerla, la humilló, la maltrató, la denigró, la hizo nada y al final la esclavizó. Con el único fin, de obtener sin esfuerzos de por vida, esas armas seductoras que ella posee.

Obtuvo lo que quería fácilmente y así al mismo tiempo la tiene a ella comiendo de sus manos, sin esfuerzo alguno. Es decir, sin tener que reconquistarla cada día y hacerla amarlo más y más con sus encantos. Si no, tan solo con decirle que no vale nada y que sin él no es nada. De esa manera la tendrá con él por siempre.


El hombre al igual que el mono, tuvo su evolución. Pero no dejó de ser un animal, aunque sea muy sedentario.