miércoles, 11 de marzo de 2015

Capítulo 1. El eslabón perdido.

 Las películas y la música de hoy en día, nos dicen que el mundo es perfecto, y que debemos amar, como si fuese algo obligatorio. Y nos dan una larga lista de cosas que debemos tener y hacer. 
Hay una pequeña descripción que (aunque suene tonta) indica todo lo que desearía de un chico y que nunca obtendré.

A las mujeres desde pequeñas nos enseñan que debemos encontrar el hombre de nuestros sueños, porque con él nos casaremos y compartiremos el resto de nuestra vida. Por obviedad, debe ser un verdadero hombre; es decir, debe cumplir todas las exigencias de una mujer.
Para empezar, que sepa amar y evite pelear, o que sea cariñoso pero no empalagoso, que sea gracioso pero no un payaso, que sea bonito pero no vanidoso, que sea educado pero no débil, que sea alegre pero no coqueto, que sea rico pero no malvado, que sea exitoso pero no arrogante, que sea fuerte pero no violento, que sea inteligente pero no astuto, que sea bueno pero no tonto, que sea sobresaliente pero no mujeriego, que sea sabio pero no soberbio, que sea trabajador pero no explotado, que sea creativo pero no exagerado, que sea protector pero no celoso, que sea confiado pero no demasiado, que sea sentimental pero no llorón, que sea valiente pero no machista, que sea compasivo pero no lento, que sea complaciente pero no impaciente, que sea amigable pero no un patán, que sea cauteloso pero no miedoso, que sea comprensivo pero no emotivo, que sea adaptable pero no manejable, que sea responsable pero no inalcanzable, que sea amoroso pero no encajoso, que sea preciso pero no exacto, que sea ambicioso pero no avaricioso, que sea generoso pero no envidioso, que sea compartido pero no derrochador, que sea deseoso pero no codicioso, que sea modesto pero no orgulloso, que sea respetuoso pero no engreído, que sea audaz pero no atrevido, que sea intrépido pero no insolente, que sea determinado pero no desvergonzado, que sea amable pero no barbero, que sea observador pero no criticón, que sea duro pero no severo, que sea disciplinado pero no estricto, que sea atento pero no interesado, que sea conservador pero no tradicional, que sea juvenil pero no inexperto, que sea tierno pero no delicado, que sea flexible pero no maleable, que sea dócil pero no sumiso, que sea tratable pero no accesible, que sea único pero no presumido, que sea moderno pero no creído, que sea paciente pero no aburrido, que sea perfecto sin ningún defecto… Oh! Esa era la palabra a la que esperaba llegar, ese es el tipo de hombre que todos esperan que encontremos.
Solo que por desgracia, alguien con todas estas cualidades ¡Ya no existe! son como la especie que falta en la cadena, son como el eslabón perdido y el amor es la especie en extinción.

Todas las mujeres nos levantamos día a día con la idea de encontrar al hombre perfecto para nosotras. De hecho, nos levantamos, nos vemos al espejo, nos peinamos, arreglamos, maquillamos, etc. Solo para que el chico que “creemos” perfecto, voltee su mirada y nos note por primera vez en su vida. Estoy hablando del hombre ideal, del príncipe del cuento de hadas, del valiente guerrero, del respetuoso pero atrevido, del lindo pero valiente, del deportista, del que ama los niños, del… del… del… me he quedado sin palabras. Porque en realidad, todas lo vemos como “El hombre perfecto”. Repito; lamentablemente esa especie desapareció hace millones de años. Digo, si es que alguna vez existió. (Los científicos dicen que sí, pero yo que soy buena en esto, digo que es otra más de sus mentiras. Así como eso de que las mujeres son de un planeta y los hombres de otro. O que ya viene el fin del mundo, pues caerá un meteorito que destruirá la Tierra y los marcianos nos invadirán; pero en fin).

Debido a tantas promesas y tantas historias baratas que nos vende el machismo y los cuentos de hadas, la mujer ha devastado su valor, convirtiéndose en el ser más explotado del planeta, somos como oro y petróleo hecho carne.
La mujer ya no tiene seguridad en sí misma, por culpa de los degenerados hombres que nos hacen creer que ellos son la especie que buscamos. Por culpa de todos esos que fingen que aún quedan unas migajas de la especie en extinción… “El amor”.
Por todos esos que cuando nos ven con poquita ropa, nos alaban, nos bajan el cielo, las estrellas y toda la constelación, pero que después de vernos sin ropa y más, al día siguiente ya no se acuerdan ni de bajarnos… la falda. (Bueno, tal vez de eso si se acuerden).

En el mundo hay muchas especies de hombres, al igual que hay animales. Hay de diferentes, tamaños, colores y especies, pero al final de todo, terminan  siendo lo mismo ¡Unos animales!
Las mujeres, nos hemos dejado convencer con la idea de que el hombre perfecto sí existe. Y nos consolamos con la idea de que “tal vez exista en el otro lado del mundo, en otro planeta, en un reino no muy lejano, en el país de las maravillas, o en el país de nunca jamás”. O repitiéndonos mil veces “Lo último que muere es la esperanza”.

Hemos llegado a un grado bajo cero, en el que nos han envuelto con sus mentiras y sus técnicas. ¡Porque los hombres son personas de “técnica”!
Sí basta con solo verlos jugar futbol… Cada uno tiene una diferente, pero al final es “una simple técnica”. La cual ocuparán con todas las chicas. Ya que siempre usan la misma. Aclaro, no son personas que piensen tanto. Realmente el hecho de tener ideas simples los hace tan difíciles de comprender; aunque suene a ironía, es la triste realidad.

Si al menos lográramos entender una de ellas, lograríamos ¡Entenderlos a todos! Porque fueron hechos con diferente material, con distinto color, pero bajo el mismo molde. ¡TODOS sin excepción! tienen un solo propósito en la Tierra… “Acabar con la especie femenina”. Cuando utilizo el término “Acabar” me refiero a ¡Exterminarlo!
Ya muchos comenzaron con eso de las 7 mujeres. Pero otros la han empeorado,  copiándonos los gustos y hasta la forma de vestir.
Este mundo aunque sea drag, es machista. ¡Eso nadie lo quita!

No solo quieren acabar con nosotras, sino con nuestro estilo de vida también. Ya nos robaron, la dignidad, la autoestima, el valor, el estilo, la ropa, el look, el gusto, TODO. Porque los hombres, aun vestidos de niñas, siguen siendo hombres. Como decía, comenzaron teniendo 7 mujeres, pero ahora también nos roban hasta los pocos hombres que hay ¡Quieren acabarnos! (Quizás, estoy exagerando).

Primero nos hicieron creer que la mujer es la que se queda en casa, luego que debemos soportar a otras más. Luego, que la mujer debe ser monógama, mientras él disfruta su naturaleza humana “polígama”. Les gusta tener todo por montón. Después, nos salieron con tecnicismos nuevos. Por ejemplo, la técnica de la conquista:
“Al principio la alabas, luego que la tienes, la ignoras y acabas con su autoestima; así no querrá dejarte y la tendrás rogándote de por vida”.

Los hombres son más calculadores que los mismos científicos. Tienen todo controlado; hasta antes de decir algo, ya lo han practicado en el espejo. Es una contradicción a lo anterior de alguna manera, pero la realidad es que esto tiene sentido. Los hombres analizan, pero su forma tan simple y poco compleja de pensar, les da una ventaja; ya que las mujeres pensamos mil cosas mientras ellos solo están pensando una. Así nosotras perdemos el tiempo pensando en diez mil probabilidades de que estén enamorados o haciendo películas de ambos en nuestra mente, mientras ellos están pensando con su segunda “mente”. La que controla hasta a su mismo cerebro.

El hecho de que nosotras nos confundamos a ellos les da la ventaja de la rapidez. Es decir, nosotras desperdiciamos 10 minutos discutiendo y ellos arreglan el problema en un minuto. Porque solo piensan una sola cosa a la vez, y no es precisamente amar a las mujeres y comprenderlas. Sino que están pensando en cómo manipularnos y así arreglar el problema sin tener que haber escuchado una sola palabra de nuestra discusión.  Su técnica de escapatoria o evasora “es la manipulación” ya que son maestros de la “mentira” pues nacieron escasos de algo llamado “sentimientos”. Pero, para su desgracia ¡Hay mujeres más inteligentes!

Una persona muy sabia dijo, que “Las mujeres pueden ser la peor arma de destrucción”. Lo cual es cierto; nacimos con la capacidad de sentir, por eso nos enamoramos, amamos, resentimos, odiamos, etc.
La mujer puede sentir amor, pero también puede sentir “odio” al mismo tiempo y como siempre he dicho: “El mejor veneno que se ha preparado, es la mezcla de amor y odio” Porque este veneno de sabor agridulce, entra por la vista, baja al corazón, sube al cerebro, sale por los labios y ataca a los pensamientos, dando como resultado, una venganza.

Los hombres tienen un límite, el cual no les permite sentir ambos sentimientos juntos. Nunca entienden del todo el sabor de este agridulce veneno. Así que nunca entenderán “Lo que una mujer por venganza es capaz”
La mujer está llena de atributos, como lo es la valentía, lo cual la hace mejor que cualquier persona. Tiene dos razones por las cuales un hombre sería capaz de todo con tal de tenerlos. Es como un tesoro, una piedra preciosa que todos quisieran poseer. Por eso el hombre lo primero que busca atacar es el valor de la mujer, haciéndola sentir nada, para obtener ambos con facilidad.

El hombre vive en pleno mundo buscando su sobrevivencia, porque conoce la capacidad superior de la mujer. Por lo cual ha creado su campo malvado, donde crea técnicas de conquista y demás. Como si conquistarla fuera un campo de batalla. Así busca sobrevivir, sin tener que terminar como el esclavo de una mujer.

La técnica comenzó cuando el hombre nos bajó la autoestima para sentirse superior. Primero comenzó, haciéndonos creer que éramos princesas de cuentos, luego que existía un sapo que besándolo se convertía en un príncipe azul. Más tarde, éste se casaría con nosotras. Y la peor parte, que existía uno para cada una.
Así las mujeres creímos que el amor era perfecto y nos dejamos engañar por miles de sapos, y estuvimos por el mundo besando sapos, lagartijas y hasta cucarachas.
Después de besar el primero nos levantamos, pero después de la larga búsqueda, se nos acabó el ánimo y decidimos que “El siguiente, ya es el bueno”. Para nuestra desgracia, el siguiente “parecía” el bueno, el príncipe, el último hombre bueno de la Tierra. “Era lo que tanto buscaba”. Ya que después del repertorio de hombres que nos rompieron el corazón, este parecía que era bueno delante de todo lo malo que nos hicieron en el camino. Pues ya que este te dijera “bonita” o te abriera la puerta del coche, le hacía parecer como el hombre más bueno del mundo. Bueno, esto delante de los demás mounstros que nos topamos en el camino.
Debido a que la mujer suele contarle a su nuevo novio el sufrimiento que el anterior le causo cuando le rompió el corazón; el nuevo hombre se aprovecha de ello y se disfraza de “su salvador”. Y hace exactamente lo contrario al anterior, para conquistarla. Pero una vez que la conquista, se olvida de los sentimientos de la mujer y hace lo que todos buscan hacer… La utiliza, la menosprecia y le rompe el corazón. Y la mujer termina pensando que el amor solo sirve para “romperte, quemarte y terminar”. Quedando las mujeres en un rincón de su habitación escuchando a Taylor Swift y dejando de comer.

En esos momentos de decepción, que todo parece malo, es cuando adoptamos la frase “Peor es nada”. Aquí, en esta precisa frase, fue el fin de la especia femenina. Ahí es donde las mujeres tenemos nuestro apocalipsis. Donde terminaron con nosotras, fue cuando perdimos la guerra, cuando nos derrotaron y así es como perdimos el control. Y de esta forma ellos terminan la guerra “ganándola”. Hecha la conquista, comienza la fase “lavado de cerebro”.

Después de enamorarte de tu “peor es nada”. Quedas ciega. Y como miras con los ojos de tu corazón, ya no con los físicos, empieza la siguiente fase. Con una especie de video de manipulación el cual controla nuestra mente, comienza con una música romántica de fondo y la escena de cuando estarás casándote y creerás que eras la cenicienta o la bella durmiente. Salen ponis de una nube rosa y unicornios bajan por un arcoíris que tira fuegos artificiales, mientras se besan camino al castillo. Y los animalitos corren y cantan tras de ustedes. Entonces es cuando decides que es momento de casarte y das el gran paso con ese supuesto príncipe. Y aquí termina la fase manipulación, y entra la fase final.
Y durante “la noche de bodas” es cuando comienza la realidad. La que no te mostró el cuento de hadas que leías, o la película que te pasaron por la mente mientras te lavaban el cerebro. Porque ahí, en ese preciso momento, es cuando comienza la verdadera historia, la real. No la que el famoso hombre que inventa cuentos te pintó, sino la TUYA PROPIA.

Esta es la fase “Volver a la Realidad”. Donde logras ver la verdad, pero ya es un poco tarde. Aclaro, pero no imposible. Es donde ya no hay mucho por hacer (bueno, con mucho esfuerzo podrás salir de aquí, pero saldrás desarmada y con pocas fuerzas).
Ya que la fase dos, ha hecho efecto en ti y te será casi imposible reaccionar.
Como en cualquier plan despiadado, lavar el cerebro comienza con la fase dos. Donde te pintan “el final” Durante la mejor parte del video. Te pintan éxito y mucho amor, con el único y malvado fin de que sigas creyendo esto. Hasta que todas hayamos caído en un laberinto sin salida.
El principal video de lavado de cerebro, son las películas cursis que te hacen creer que el amor es eterno o las historias de princesas del famoso inventor de cuentos.
¿Porqué creen que son “cuentos” y él “hombre”?
Por esto te explicaré ¿Por qué las películas no te muestran qué pasa después de la boda? ¿Por qué pone su famosísimo “FIN” en esta escena? Siendo que el fin es cuando algo realmente acaba. ¿Qué no se supone que cuando algo termina lo que queda no es precisamente felicidad, sino al contrario, lágrimas, tristeza, llanto, dolor, pena, etc.? ¿Que alguien me explique, porqué ponen FIN cuando la historia está en la parte más feliz? Entonces deberían poner la palabra COMIENZO no FIN…
Piensen un poco, cuando ustedes “TERMINAN” con un novio, lo primero que hacen es llorar. Quiere decir que “TERMINARON o FINALIZARON una historia”. Osea que el famoso “FIN” es triste. Es una escena de llanto, no una escena de fiesta como ellos te la venden.
Pero ¿Qué es más fácil de vender y hacer creer a las mujeres que han pasado por una lista de desamores y hombres rompecorazones? ¿Que un hombre malo vendrá y te romperá el corazón de nuevo y serás infeliz y solitaria por siempre, o que un hombre apuesto y bueno vendrá y te hará feliz para toda la vida solo porque una frase al final de la película dice y fueron felices para siempre? Me pregunto, ¿Acaso ellos nunca pelearon?
Por obviedad creerás la parte que te brinda esperanza. Y la otra porción de mujeres que en ese momento está enamorada, claramente creerá esta absurda historia.
No entiendo porque los finales felices venden más que los reales. Pero es obvio que sea trágico o bueno el final, mientras digan que “el hombre si ama” venderá más que una que te muestre que un hombre mujeriego nunca cambiará y se quedará solo por siempre.

Con seguridad te seguirán vendiendo esperanzas, para que no dejes de consumir su producto y no dejes de buscar al hombre perfecto, aunque sea en películas. A veces es preferible ver una película con un hombre apuesto y bueno, que ver la calle y ver pasar en ella la triste realidad que nos rodea.

Pero la verdadera historia de los hombres ¿Entonces se basa en mentiras?

Lamentablemente sí. Ese es como su tercer apellido. Es decir, sería algo así como Mariano Martínez Morales Mentira. Aunque lleven la moral en el segundo apellido, la mentira la llevan en la sangre.
Sin duda alguna, los hombres son muy astutos. Se visten de corderitos cuando en realidad son lobos. Para desgracia tuya, eso los descubres, después de que ya se comió tu frutita prohibida o como le quieras llamar.

La historia comienza como el cuento de hadas, pero termina como la historia de terror que nunca terminaste de ver. Por eso Cenicienta, nunca nos cuenta más allá del famoso final feliz que conocemos. Porque de seguro ¡El príncipe no era tan bueno como parecía!
Y todo esto es debido a que detrás del famoso “Final Feliz” debe haber algo muy malo que no se atreven a publicar. Por ejemplo, estoy segura que le apestaban los pies al príncipe y era un soltero en el cuerpo de un casado. Tan solo piensen cómo conoció a Cenicienta. Fue en una fiesta con puras mujeres. Así que de seguro no cambió en nada y aún con Cenicienta a su lado a él aún le gustaba hacer fiestas en grande, como en la que la encontró. Si de físico hablamos, apuesto que se creía la última botella de agua del desierto; se cotizaba. Era un mujeriego, pesado, amargado, gritón, enojón y machista. ¿Sino por qué razón elegir su novia en una fiesta? En lugar de salir y conquistar a una, como un hombre normal. ¡Eso no es de caballeros!
Sin embargo, Cenicienta nunca nos contó más allá. Pero estoy segura de que su cuento de hadas tras el final feliz que le plantearon, no fue nada igual al principio, como ella pensó que sería.

Pero volviendo a la realidad; cuando un hombre nos enamora, la mayor parte del tiempo “nos canta, baila, brinca, insiste y ruega” Y cuando les dices ¡Salta! Solo te pregunta “¿Qué tan alto?”. Porque son “Viejos lobos de mar”. Por obviedad, llevan su primera arma de mentiras. El disfraz. Es decir van “vestidos de la abuelita buena y dulce” Pero en realidad son mentirosos, al igual que el lobo que engañó a caperucita.
Podría decirles que todas llevamos una caperucita adentro y ellos un viejo lobo de mar. Nosotras somos tontas e inocentes, ellos son mentirosos y farsantes.
Si quieres poner a prueba a tu lobito, puedes preguntarle
-“¿Porqué tienes esos ojos tan grandes?”
Y mientras por su mente piensan “Son para verte mejor el trasero y alcanzar a ver a la vecina de la otra cuadra que está bien buena” Te saldrá con su frasecita de lobito vestido de abuelita
-“Son para verte a ti y solo a ti, mejor que a nadie”
Luego pregúntale
 –“¿Porqué tienes dientes tan grandes?”
Pensará “Son para darte una buena mordida y darle una sonrisa coqueta a tus amigas” Pero seguro te dirá
-“Son herencia genética de mi papá, él me hizo así de galán para ti, para morderte mejor cuando nos damos piquitos” Y tu pensarás “¡Ay que tierno mi bebe!”.
La siguiente
-“¿Porqué tienes una boca tan grande?”
Pensará “Son para comerme la manzana con todo y gusano, besar a la colonia entera y de paso a la secretaria que no me para de coquetear” Pero te dirá
-“Son para besarte mejor, ya ves que tienes unos labios irresistibles”
Y por último
-“¿Porqué tienes manos y lengua tan grandes?”
Pensará “Son para agarrarte mejor, darle nalgadas a tu amiga a tus espaldas y con la lengua no te imaginas todo lo que puedo hacer, pero tus amigas si saben” Y te dirá
-“Son para acariciarte mejor, abrazarte más y la lengua es para que comamos helados juntos”. Tu mientras piensas “Que niño más tierno tengo a mi lado”. Y tus amigas piensan “Que amiga más tonta tengo”.

Suena grosero y hasta brusco. Pero, Sí. Los hombres piensan más pervertidamente que nadie en el mundo. No tengo porqué ocultar la realidad. Ya que cuando hablan frente a nosotras solo dicen la parte que no lo demuestre.
En su naturaleza mentirosa, su arma secreta es “El camuflaje”. Es decir, los disfraces. Son lobos vestidos de abuelita, repito.
Los hombres son tan astutos ¡Que te sorprenderían! Si aún no conoces uno, o si aún no te enamoras. (Para eso tendrías que tener unos 8 años) Porque en estos tiempos, en primaria ya sufrieron su primera decepción de amor, las niñas de 9 en adelante.

*Un buen tip “Si quieres mentir y no sabes cómo hacerlo, solo pregúntale a un hombre”

Los hombres son fáciles de dominar, de conocer y estudiar. Son el ratoncito de laboratorio perfecto. Porque ni siquiera se dan cuenta de que “No piensan, ni reaccionan. Y además si les das lo que quieres, buscan la salida rápida del laberinto. Nunca preguntan, no te escuchan, no entienden nada y se hacen los animales cuando los hablas”. Los hombres aman la libertad, no les gusta la fidelidad, ni la monogamia; así son ellos. Son unos expertos del engaño, maestros de la mentira, actores sin iguales, farsantes, defraudadores, camaleones, rompe corazones (en eso son expertos) pero en lo que son unos verdaderos científicos, es en lo “mujeriego”. Se han ganado el premio nobel a la infidelidad, la coquetería y la seducción. Yo se los otorgué.

La historia del hombre es muy simple, muy precisa y corta. Comenzó como un ser débil, luego creció y vio el poder de la mujer. Descubrió esas dos armas aniquiladoras de la mujer que matan a cualquiera. La enamoró, la conquistó, la engañó, la acorraló, se apoderó de ella. Luego de tenerla, la humilló, la maltrató, la denigró, la hizo nada y al final la esclavizó. Con el único fin, de obtener sin esfuerzos de por vida, esas armas seductoras que ella posee.

Obtuvo lo que quería fácilmente y así al mismo tiempo la tiene a ella comiendo de sus manos, sin esfuerzo alguno. Es decir, sin tener que reconquistarla cada día y hacerla amarlo más y más con sus encantos. Si no, tan solo con decirle que no vale nada y que sin él no es nada. De esa manera la tendrá con él por siempre.


El hombre al igual que el mono, tuvo su evolución. Pero no dejó de ser un animal, aunque sea muy sedentario.

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