Las películas y la música de hoy en día, nos dicen que
el mundo es perfecto, y que debemos amar, como si fuese algo obligatorio. Y nos
dan una larga lista de cosas que debemos tener y hacer.
Hay una pequeña
descripción que (aunque suene tonta) indica todo lo que desearía de un chico y
que nunca obtendré.
A las mujeres desde pequeñas nos enseñan que debemos
encontrar el hombre de nuestros sueños, porque con él nos casaremos y compartiremos
el resto de nuestra vida. Por obviedad, debe ser un verdadero hombre; es decir,
debe cumplir todas las exigencias de una mujer.
Para empezar, que sepa amar y evite pelear, o que sea
cariñoso pero no empalagoso, que sea gracioso pero no un payaso, que sea bonito
pero no vanidoso, que sea educado pero no débil, que sea alegre pero no
coqueto, que sea rico pero no malvado, que sea exitoso pero no arrogante, que
sea fuerte pero no violento, que sea inteligente pero no astuto, que sea bueno
pero no tonto, que sea sobresaliente pero no mujeriego, que sea sabio pero no
soberbio, que sea trabajador pero no explotado, que sea creativo pero no exagerado,
que sea protector pero no celoso, que sea confiado pero no demasiado, que sea
sentimental pero no llorón, que sea valiente pero no machista, que sea
compasivo pero no lento, que sea complaciente pero no impaciente, que sea
amigable pero no un patán, que sea cauteloso pero no miedoso, que sea
comprensivo pero no emotivo, que sea adaptable pero no manejable, que sea
responsable pero no inalcanzable, que sea amoroso pero no encajoso, que sea
preciso pero no exacto, que sea ambicioso pero no avaricioso, que sea generoso
pero no envidioso, que sea compartido pero no derrochador, que sea deseoso pero
no codicioso, que sea modesto pero no orgulloso, que sea respetuoso pero no
engreído, que sea audaz pero no atrevido, que sea intrépido pero no insolente,
que sea determinado pero no desvergonzado, que sea amable pero no barbero, que
sea observador pero no criticón, que sea duro pero no severo, que sea
disciplinado pero no estricto, que sea atento pero no interesado, que sea
conservador pero no tradicional, que sea juvenil pero no inexperto, que sea
tierno pero no delicado, que sea flexible pero no maleable, que sea dócil pero
no sumiso, que sea tratable pero no accesible, que sea único pero no presumido,
que sea moderno pero no creído, que sea paciente pero no aburrido, que sea
perfecto sin ningún defecto… Oh! Esa era la palabra a la que esperaba llegar,
ese es el tipo de hombre que todos esperan que encontremos.
Solo que por desgracia, alguien con todas estas
cualidades ¡Ya no existe! son como la especie que falta en la cadena, son como
el eslabón perdido y el amor es la especie en extinción.
Todas las mujeres nos levantamos día a día con la idea
de encontrar al hombre perfecto para nosotras. De hecho, nos levantamos, nos
vemos al espejo, nos peinamos, arreglamos, maquillamos, etc. Solo para que el
chico que “creemos” perfecto, voltee su mirada y nos note por primera vez en su
vida. Estoy hablando del hombre ideal, del príncipe del cuento de hadas, del
valiente guerrero, del respetuoso pero atrevido, del lindo pero valiente, del
deportista, del que ama los niños, del… del… del… me he quedado sin palabras. Porque
en realidad, todas lo vemos como “El hombre perfecto”. Repito; lamentablemente
esa especie desapareció hace millones de años. Digo, si es que alguna vez existió.
(Los científicos dicen que sí, pero yo que soy buena en esto, digo que es otra
más de sus mentiras. Así como eso de que las mujeres son de un planeta y los
hombres de otro. O que ya viene el fin del mundo, pues caerá un meteorito que
destruirá la Tierra y los marcianos nos invadirán; pero en fin).
Debido a tantas promesas y tantas historias baratas
que nos vende el machismo y los cuentos de hadas, la mujer ha devastado su
valor, convirtiéndose en el ser más explotado del planeta, somos como oro y
petróleo hecho carne.
La mujer ya no tiene seguridad en sí misma, por culpa
de los degenerados hombres que nos hacen creer que ellos son la especie que buscamos.
Por culpa de todos esos que fingen que aún quedan unas migajas de la especie en
extinción… “El amor”.
Por todos esos que cuando nos ven con poquita ropa,
nos alaban, nos bajan el cielo, las estrellas y toda la constelación, pero que
después de vernos sin ropa y más, al día siguiente ya no se acuerdan ni de
bajarnos… la falda. (Bueno, tal vez de eso si se acuerden).
En el mundo hay muchas especies de hombres, al igual
que hay animales. Hay de diferentes, tamaños, colores y especies, pero al final
de todo, terminan siendo lo mismo ¡Unos
animales!
Las mujeres, nos hemos dejado convencer con la idea de
que el hombre perfecto sí existe. Y nos consolamos con la idea de que “tal vez
exista en el otro lado del mundo, en otro planeta, en un reino no muy lejano,
en el país de las maravillas, o en el país de nunca jamás”. O repitiéndonos mil
veces “Lo último que muere es la esperanza”.
Hemos llegado a un grado bajo cero, en el que nos han
envuelto con sus mentiras y sus técnicas. ¡Porque los hombres son personas de
“técnica”!
Sí basta con solo verlos jugar futbol… Cada uno tiene
una diferente, pero al final es “una simple técnica”. La cual ocuparán con
todas las chicas. Ya que siempre usan la misma. Aclaro, no son personas que
piensen tanto. Realmente el hecho de tener ideas simples los hace tan difíciles
de comprender; aunque suene a ironía, es la triste realidad.
Si al menos lográramos entender una de ellas,
lograríamos ¡Entenderlos a todos! Porque fueron hechos con diferente material,
con distinto color, pero bajo el mismo molde. ¡TODOS sin excepción! tienen un
solo propósito en la Tierra… “Acabar con la especie femenina”. Cuando utilizo
el término “Acabar” me refiero a ¡Exterminarlo!
Ya muchos comenzaron con eso de las 7 mujeres. Pero
otros la han empeorado, copiándonos los
gustos y hasta la forma de vestir.
Este mundo aunque sea drag, es machista. ¡Eso nadie lo
quita!
No solo quieren acabar con nosotras, sino con nuestro
estilo de vida también. Ya nos robaron, la dignidad, la autoestima, el valor,
el estilo, la ropa, el look, el gusto, TODO. Porque los hombres, aun vestidos
de niñas, siguen siendo hombres. Como decía, comenzaron teniendo 7 mujeres,
pero ahora también nos roban hasta los pocos hombres que hay ¡Quieren
acabarnos! (Quizás, estoy exagerando).
Primero nos hicieron creer que la mujer es la que se
queda en casa, luego que debemos soportar a otras más. Luego, que la mujer debe
ser monógama, mientras él disfruta su naturaleza humana “polígama”. Les gusta
tener todo por montón. Después, nos salieron con tecnicismos nuevos. Por ejemplo,
la técnica de la conquista:
“Al principio la alabas, luego que la tienes, la
ignoras y acabas con su autoestima; así no querrá dejarte y la tendrás
rogándote de por vida”.
Los hombres son más calculadores que los mismos
científicos. Tienen todo controlado; hasta antes de decir algo, ya lo han
practicado en el espejo. Es una contradicción a lo anterior de alguna manera,
pero la realidad es que esto tiene sentido. Los hombres analizan, pero su forma
tan simple y poco compleja de pensar, les da una ventaja; ya que las mujeres
pensamos mil cosas mientras ellos solo están pensando una. Así nosotras
perdemos el tiempo pensando en diez mil probabilidades de que estén enamorados
o haciendo películas de ambos en nuestra mente, mientras ellos están pensando
con su segunda “mente”. La que controla hasta a su mismo cerebro.
El hecho de que nosotras nos confundamos a ellos les
da la ventaja de la rapidez. Es decir, nosotras desperdiciamos 10 minutos
discutiendo y ellos arreglan el problema en un minuto. Porque solo piensan una
sola cosa a la vez, y no es precisamente amar a las mujeres y comprenderlas. Sino
que están pensando en cómo manipularnos y así arreglar el problema sin tener
que haber escuchado una sola palabra de nuestra discusión. Su técnica de escapatoria o evasora “es la
manipulación” ya que son maestros de la “mentira” pues nacieron escasos de algo
llamado “sentimientos”. Pero, para su desgracia ¡Hay mujeres más inteligentes!
Una persona muy sabia dijo, que “Las mujeres pueden ser la peor arma de destrucción”. Lo cual es
cierto; nacimos con la capacidad de sentir, por eso nos enamoramos, amamos,
resentimos, odiamos, etc.
La mujer puede sentir amor, pero también puede sentir
“odio” al mismo tiempo y como siempre he dicho: “El mejor veneno que se ha preparado, es la mezcla de amor y odio” Porque
este veneno de sabor agridulce, entra por la vista, baja al corazón, sube al
cerebro, sale por los labios y ataca a los pensamientos, dando como resultado,
una venganza.
Los hombres tienen un límite, el cual no les permite
sentir ambos sentimientos juntos. Nunca entienden del todo el sabor de este
agridulce veneno. Así que nunca entenderán “Lo
que una mujer por venganza es capaz”
La mujer está llena de atributos, como lo es la
valentía, lo cual la hace mejor que cualquier persona. Tiene dos razones por las
cuales un hombre sería capaz de todo con tal de tenerlos. Es como un tesoro,
una piedra preciosa que todos quisieran poseer. Por eso el hombre lo primero
que busca atacar es el valor de la mujer, haciéndola sentir nada, para obtener
ambos con facilidad.
El hombre vive en pleno mundo buscando su
sobrevivencia, porque conoce la capacidad superior de la mujer. Por lo cual ha
creado su campo malvado, donde crea técnicas de conquista y demás. Como si
conquistarla fuera un campo de batalla. Así busca sobrevivir, sin tener que
terminar como el esclavo de una mujer.
La técnica comenzó cuando el hombre nos bajó la
autoestima para sentirse superior. Primero comenzó, haciéndonos creer que
éramos princesas de cuentos, luego que existía un sapo que besándolo se
convertía en un príncipe azul. Más tarde, éste se casaría con nosotras. Y la
peor parte, que existía uno para cada una.
Así las mujeres creímos que el amor era perfecto y nos
dejamos engañar por miles de sapos, y estuvimos por el mundo besando sapos,
lagartijas y hasta cucarachas.
Después de besar el primero nos levantamos, pero
después de la larga búsqueda, se nos acabó el ánimo y decidimos que “El
siguiente, ya es el bueno”. Para nuestra desgracia, el siguiente “parecía” el
bueno, el príncipe, el último hombre bueno de la Tierra. “Era lo que tanto
buscaba”. Ya que después del repertorio de hombres que nos rompieron el
corazón, este parecía que era bueno delante de todo lo malo que nos hicieron en
el camino. Pues ya que este te dijera “bonita” o te abriera la puerta del coche,
le hacía parecer como el hombre más bueno del mundo. Bueno, esto delante de los
demás mounstros que nos topamos en el camino.
Debido a que la mujer suele contarle a su nuevo novio
el sufrimiento que el anterior le causo cuando le rompió el corazón; el nuevo hombre
se aprovecha de ello y se disfraza de “su salvador”. Y hace exactamente lo
contrario al anterior, para conquistarla. Pero una vez que la conquista, se
olvida de los sentimientos de la mujer y hace lo que todos buscan hacer… La
utiliza, la menosprecia y le rompe el corazón. Y la mujer termina pensando que
el amor solo sirve para “romperte, quemarte y terminar”. Quedando las mujeres
en un rincón de su habitación escuchando a Taylor Swift y dejando de comer.
En esos momentos de decepción, que todo parece malo,
es cuando adoptamos la frase “Peor es nada”. Aquí, en esta precisa frase, fue
el fin de la especia femenina. Ahí es donde las mujeres tenemos nuestro
apocalipsis. Donde terminaron con nosotras, fue cuando perdimos la guerra,
cuando nos derrotaron y así es como perdimos el control. Y de esta forma ellos terminan
la guerra “ganándola”. Hecha la conquista, comienza la fase “lavado de cerebro”.
Después de enamorarte de tu “peor es nada”. Quedas
ciega. Y como miras con los ojos de tu corazón, ya no con los físicos, empieza
la siguiente fase. Con una especie de video de manipulación el cual controla
nuestra mente, comienza con una música romántica de fondo y la escena de cuando
estarás casándote y creerás que eras la cenicienta o la bella durmiente. Salen
ponis de una nube rosa y unicornios bajan por un arcoíris que tira fuegos
artificiales, mientras se besan camino al castillo. Y los animalitos corren y
cantan tras de ustedes. Entonces es cuando decides que es momento de casarte y
das el gran paso con ese supuesto príncipe. Y aquí termina la fase manipulación,
y entra la fase final.
Y durante “la noche de bodas” es cuando comienza la
realidad. La que no te mostró el cuento de hadas que leías, o la película que
te pasaron por la mente mientras te lavaban el cerebro. Porque ahí, en ese
preciso momento, es cuando comienza la verdadera historia, la real. No la que
el famoso hombre que inventa cuentos te pintó, sino la TUYA PROPIA.
Esta es la fase “Volver a la Realidad”. Donde logras
ver la verdad, pero ya es un poco tarde. Aclaro, pero no imposible. Es donde ya
no hay mucho por hacer (bueno, con mucho esfuerzo podrás salir de aquí, pero
saldrás desarmada y con pocas fuerzas).
Ya que la fase dos, ha hecho efecto en ti y te será
casi imposible reaccionar.
Como en cualquier plan despiadado, lavar el cerebro
comienza con la fase dos. Donde te pintan “el final” Durante la mejor parte del
video. Te pintan éxito y mucho amor, con el único y malvado fin de que sigas
creyendo esto. Hasta que todas hayamos caído en un laberinto sin salida.
El principal video de lavado de cerebro, son las
películas cursis que te hacen creer que el amor es eterno o las historias de
princesas del famoso inventor de cuentos.
¿Porqué creen que son “cuentos” y él “hombre”?
Por esto te explicaré ¿Por qué las películas no te
muestran qué pasa después de la boda? ¿Por qué pone su famosísimo “FIN” en esta
escena? Siendo que el fin es cuando algo realmente acaba. ¿Qué no se supone que
cuando algo termina lo que queda no es precisamente felicidad, sino al
contrario, lágrimas, tristeza, llanto, dolor, pena, etc.? ¿Que alguien me
explique, porqué ponen FIN cuando la historia está en la parte más feliz?
Entonces deberían poner la palabra COMIENZO no FIN…
Piensen un poco, cuando ustedes “TERMINAN” con un
novio, lo primero que hacen es llorar. Quiere decir que “TERMINARON o
FINALIZARON una historia”. Osea que el famoso “FIN” es triste. Es una escena de
llanto, no una escena de fiesta como ellos te la venden.
Pero ¿Qué es más fácil de vender y hacer creer a las
mujeres que han pasado por una lista de desamores y hombres rompecorazones?
¿Que un hombre malo vendrá y te romperá el corazón de nuevo y serás infeliz y
solitaria por siempre, o que un hombre apuesto y bueno vendrá y te hará feliz
para toda la vida solo porque una frase al final de la película dice y fueron
felices para siempre? Me pregunto, ¿Acaso ellos nunca pelearon?
Por obviedad creerás la parte que te brinda esperanza.
Y la otra porción de mujeres que en ese momento está enamorada, claramente
creerá esta absurda historia.
No entiendo porque los finales felices venden más que
los reales. Pero es obvio que sea trágico o bueno el final, mientras digan que
“el hombre si ama” venderá más que una que te muestre que un hombre mujeriego nunca
cambiará y se quedará solo por siempre.
Con seguridad te seguirán vendiendo esperanzas, para
que no dejes de consumir su producto y no dejes de buscar al hombre perfecto,
aunque sea en películas. A veces es preferible ver una película con un hombre apuesto
y bueno, que ver la calle y ver pasar en ella la triste realidad que nos rodea.
Pero la verdadera historia de los hombres ¿Entonces se
basa en mentiras?
Lamentablemente sí. Ese es como su tercer apellido. Es
decir, sería algo así como Mariano Martínez Morales Mentira. Aunque lleven la
moral en el segundo apellido, la mentira la llevan en la sangre.
Sin duda alguna, los hombres son muy astutos. Se
visten de corderitos cuando en realidad son lobos. Para desgracia tuya, eso los
descubres, después de que ya se comió tu frutita prohibida o como le quieras
llamar.
La historia comienza como el cuento de hadas, pero
termina como la historia de terror que nunca terminaste de ver. Por eso
Cenicienta, nunca nos cuenta más allá del famoso final feliz que conocemos. Porque
de seguro ¡El príncipe no era tan bueno como parecía!
Y todo esto es debido a que detrás del famoso “Final Feliz”
debe haber algo muy malo que no se atreven a publicar. Por ejemplo, estoy
segura que le apestaban los pies al príncipe y era un soltero en el cuerpo de
un casado. Tan solo piensen cómo conoció a Cenicienta. Fue en una fiesta con
puras mujeres. Así que de seguro no cambió en nada y aún con Cenicienta a su
lado a él aún le gustaba hacer fiestas en grande, como en la que la encontró. Si
de físico hablamos, apuesto que se creía la última botella de agua del
desierto; se cotizaba. Era un mujeriego, pesado, amargado, gritón, enojón y
machista. ¿Sino por qué razón elegir su novia en una fiesta? En lugar de salir
y conquistar a una, como un hombre normal. ¡Eso no es de caballeros!
Sin embargo, Cenicienta nunca nos contó más allá. Pero
estoy segura de que su cuento de hadas tras el final feliz que le plantearon,
no fue nada igual al principio, como ella pensó que sería.
Pero volviendo a la realidad; cuando un hombre nos
enamora, la mayor parte del tiempo “nos canta, baila, brinca, insiste y ruega”
Y cuando les dices ¡Salta! Solo te pregunta “¿Qué tan alto?”. Porque son
“Viejos lobos de mar”. Por obviedad, llevan su primera arma de mentiras. El
disfraz. Es decir van “vestidos de la abuelita buena y dulce” Pero en realidad
son mentirosos, al igual que el lobo que engañó a caperucita.
Podría decirles que todas llevamos una caperucita
adentro y ellos un viejo lobo de mar. Nosotras somos tontas e inocentes, ellos
son mentirosos y farsantes.
Si quieres poner a prueba a tu lobito, puedes
preguntarle
-“¿Porqué tienes esos ojos tan grandes?”
Y mientras por su mente piensan “Son para verte mejor el trasero y alcanzar a ver a la vecina de la otra
cuadra que está bien buena” Te saldrá con su frasecita de lobito vestido de
abuelita
-“Son para verte
a ti y solo a ti, mejor que a nadie”
Luego pregúntale
–“¿Porqué tienes dientes tan grandes?”
Pensará “Son
para darte una buena mordida y darle una sonrisa coqueta a tus amigas” Pero
seguro te dirá
-“Son herencia genética de mi papá, él me hizo así de galán para ti,
para morderte mejor cuando nos damos piquitos” Y tu pensarás “¡Ay que tierno mi
bebe!”.
La siguiente
-“¿Porqué tienes una boca tan grande?”
Pensará “Son
para comerme la manzana con todo y gusano, besar a la colonia entera y de paso
a la secretaria que no me para de coquetear” Pero te dirá
-“Son para besarte mejor, ya ves que tienes unos labios irresistibles”
Y por último
-“¿Porqué tienes
manos y lengua tan grandes?”
Pensará “Son
para agarrarte mejor, darle nalgadas a tu amiga a tus espaldas y con la lengua
no te imaginas todo lo que puedo hacer, pero tus amigas si saben” Y te dirá
-“Son para acariciarte mejor, abrazarte más y la lengua es para que
comamos helados juntos”. Tu mientras piensas “Que niño más tierno tengo a mi lado”. Y
tus amigas piensan “Que amiga más tonta
tengo”.
Suena grosero y hasta brusco. Pero, Sí. Los hombres
piensan más pervertidamente que nadie en el mundo. No tengo porqué ocultar la
realidad. Ya que cuando hablan frente a nosotras solo dicen la parte que no lo
demuestre.
En su naturaleza mentirosa, su arma secreta es “El
camuflaje”. Es decir, los disfraces. Son lobos vestidos de abuelita, repito.
Los hombres son tan astutos ¡Que te sorprenderían! Si
aún no conoces uno, o si aún no te enamoras. (Para eso tendrías que tener unos
8 años) Porque en estos tiempos, en primaria ya sufrieron su primera decepción
de amor, las niñas de 9 en adelante.
*Un buen tip “Si quieres mentir y no sabes cómo
hacerlo, solo pregúntale a un hombre”
Los hombres son fáciles de dominar, de conocer y
estudiar. Son el ratoncito de laboratorio perfecto. Porque ni siquiera se dan
cuenta de que “No piensan, ni reaccionan. Y además si les das lo que quieres,
buscan la salida rápida del laberinto. Nunca preguntan, no te escuchan, no
entienden nada y se hacen los animales cuando los hablas”. Los hombres aman la
libertad, no les gusta la fidelidad, ni la monogamia; así son ellos. Son unos
expertos del engaño, maestros de la mentira, actores sin iguales, farsantes,
defraudadores, camaleones, rompe corazones (en eso son expertos) pero en lo que
son unos verdaderos científicos, es en lo “mujeriego”. Se han ganado el premio
nobel a la infidelidad, la coquetería y la seducción. Yo se los otorgué.
La historia del hombre es muy simple, muy precisa y
corta. Comenzó como un ser débil, luego creció y vio el poder de la mujer. Descubrió
esas dos armas aniquiladoras de la mujer que matan a cualquiera. La enamoró, la
conquistó, la engañó, la acorraló, se apoderó de ella. Luego de tenerla, la
humilló, la maltrató, la denigró, la hizo nada y al final la esclavizó. Con el
único fin, de obtener sin esfuerzos de por vida, esas armas seductoras que ella
posee.
Obtuvo lo que quería fácilmente y así al mismo tiempo
la tiene a ella comiendo de sus manos, sin esfuerzo alguno. Es decir, sin tener
que reconquistarla cada día y hacerla amarlo más y más con sus encantos. Si no,
tan solo con decirle que no vale nada y que sin él no es nada. De esa manera la
tendrá con él por siempre.
El hombre al igual que el mono, tuvo su evolución.
Pero no dejó de ser un animal, aunque sea muy sedentario.
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